Andy Schleck confesó sentirse "decepcionado" tras haber cedido el maillot amarillo del Tour de Francia en la contrarreloj del penúltimo día, pero aseguró que no se siente "un perdedor" y que volverá a la ronda gala "para ganar".

"Estoy decepcionado porque quería ganar este Tour, no tenía otra cosa en mente. Pero sólo tengo 26 años, volveré y lo haré para ganar", dijo el luxemburgués que subirá por tercer año consecutivo al segundo escalón del podium de París.

El líder del Leopard indicó que no tiene nada que lamentar en este Tour porque lo ha dado todo.

"No vuelvo a casa como un perdedor, estoy orgulloso de haber sido segundo y de subir mañana al podium con mi hermano" Frank, que acabó tercero de la general.

Andy indicó que no hizo una mala contrarreloj en Grenoble, pero que Cadel Evans "hizo la carrera de su vida", lo que le valió superarle en la clasificación general, un triunfo "que merece".

"Pero estoy contento porque gané la etapa del Galibier", dijo el ciclista en referencia a la primera llegada del Tour a ese puerto como meta.

El menor de los Schleck indicó que se queda con una sensación de "misión cumplida" porque en una carrera como el Tour "sólo puede haber un ganador".

Su hermano Frank, que subirá por primera vez al podium de París a sus 31 años tras haber sido quinto hace dos, aseguró que "no hay nada que lamentar" porque "no se han cometido errores durante las tres semanas".

"Logramos el sueño de subir los dos al podium de París. Es algo formidable, estamos muy orgullosos", dijo.

Frank Schleck aseguró que durante el Tour él y su hermano fueron los únicos que atacaron a Evans, pero que el australiano demostró "que está muy fuerte".

"En la montaña estuvimos a su altura, en la crono sabíamos que sería difícil", agregó.

"No hemos dicho nuestra última palabra, vamos a volver para ganar este Tour. Nos hemos quedado cerca, creo que mi hermano y yo podemos lograrlo", indicó.