Una grabación a la prostituta que supuestamente se acostó con el delantero del Real Madrid Karim Benzema cuando ella era menor de edad exculpa al delantero del Real Madrid, imputado hace un año, y podría dar un giro al proceso judicial, publica hoy el diario "Le Parisien".

La cinta, en la que la prostituta conocida como Zahia niega a un excliente suyo haber mantenido relaciones sexuales con Benzema, pone en tela de juicio las acusaciones contra el jugador franco-argelino en un presunto caso de proxenitismo con una menor.

Se trata de un futbolista cuyo nombre no ha trascendido que llamó por teléfono a Zahia en abril de 2010, después de estallar el escándalo, para grabar secretamente las respuestas de la joven.

En la grabación el excliente interroga a Zahia sobre la identidad de las estrellas deportivas con las que ha mantenido relaciones sexuales de pago, y la prostituta responde con un escueto "no" a la pregunta sobre si Benzema está incluido en esa lista.

"Eso demuestra la inocencia de mi cliente y que las acusaciones son falsas. En privado, Zahia reconoce que no ocurrió nada", subrayó el abogado del jugador, Sylvain Cormier en declaraciones recogidas por el diario francés.

La cinta fue presentada por la defensa de Benzema en el marco de un proceso por difamación ganado contra dos medios de comunicación.

Zahia declaró ante el juez de instrucción que, en el transcurso del supuesto encuentro sexual en una suite del hotel Le Méridien de París en mayo de 2008 -cuando ella tenía 16 años y él 19-, le pidió a Benzema 1.000 euros pero que éste solo le dejó 500 euros.

Una exnovia del delantero, Camelia E., desmintió ante la policía la versión de una prostituta al asegurar que el jugador pasó con ella, y no con Zahia, la noche en la que supuestamente se produjeron los hechos.

El caso Zahia afecta también al centrocampista del Bayern de Múnich Franck Ribéry, quien solicitó presuntamente los servicios de la prostituta y participó en una orgía con ella, otra chica y un amigo del jugador, aunque asegura que no sabía que eran meretrices.

Según la legislación francesa, los clientes de prostitutas menores de edad se enfrentan a tres años de cárcel y 45.000 euros de multa, si bien se tiene que demostrar que éstos conocían la condición de menor de 18 años de la trabajadora del sexo en el momento de los hechos.