Los V Juegos Mundiales Militares fueron inaugurados hoy en Río de Janeiro con un espectáculo de música, luz y color en un claro guiño a la cultura brasileña y a sus encantos naturales y con el horizonte de los Juegos Olímpicos de 2016.

El momento culminante de la ceremonia de apertura, que se celebró en el estadio olímpico Joao Havelange, fue el encendido, por parte del rey del fútbol, Edson Arantes do Nascimento 'Pelé', del pebetero que arderá hasta la clausura de la cita, el próximo día 24.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, que fue recibida con tímidos aplausos al anunciarse su presencia, declaró abiertos los Juegos Mundiales Militares en una breve intervención.

El espectáculo inaugural, en el que participaron unas 2.300 personas, se convirtió en un colorido homenaje a la bandera brasileña y a la rica flora y fauna que atesora Río de Janeiro, en la que se encuentra el mayor bosque urbano del mundo, la Floresta de Tijuca.

Las actuaciones, que irradiaron alegría y felicidad, contaron con la colaboración de 1.200 estudiantes que formaron parte de una fiesta con la que se emprende el camino hacia los Juegos Olímpicos de 2016, que organizará Río de Janeiro.

Con el lema "Amistad a través del deporte", el estadio se oscureció y se tiñó con los colores lila, azul y verde para acompañar la cuenta atrás del inicio de la competición, que estuvo precedida por un esplendoroso espectáculo de pirotecnia y luces.

La emoción se apoderó del Joao Havelange con el anuncio de que la primera mujer de origen indígena del Ejército brasileño izaría la enseña nacional y con el inicio del desfile, abierto por Afganistán, de los cerca de 4.000 atletas procedentes de 112 países.

Los deportistas entraron al recinto después de que el estadio al completo entonase el himno de Brasil y en medio de un pasillo de honor formado por decenas de jóvenes.

El público, entusiasmado por el derroche de imaginación desplegado en la fiesta inaugural y por los ritmos de samba que procedían de la megafonía, recibió con una sonora pitada a la delegación argentina, con la que mantiene una acérrima rivalidad deportiva, y acogió con una división de opiniones a Estados Unidos.

La entrada de pequeños países y de delegaciones como Indonesia y Grecia arrancó de los cerca de 25.000 espectadores que acudieron a la cita inaugural aplausos de cariño y de respeto.

En cambio, una atronadora ovación fue el recibimiento que los asistentes brindaron a la delegación brasileña, la más numerosa de todas, que desfiló en último lugar por su condición de anfitriona.

La fiesta comenzó a plena luz del día con la animación de un pinchadiscos, las espectaculares acrobacias de aviones de la Fuerza Aérea Brasileña y los vuelos rasantes de los cazas sobre el cielo azul, que llevaron el deliro al graderío.

La competición comenzó el viernes de forma oficiosa y hoy continuó con la disputa de los partidos de la primera jornada de fútbol y con la prueba de paracaidismo, en la que los deportistas saltaron en grupo desde un avión que sobrevolaba a 1.200 metros de altura.

Los V Juegos Mundiales Militares cuentan con 20 modalidades deportivas, entre ellas 15 olímpicas, cinco pruebas militares y con el estreno del voley playa como disciplina de exhibición.

Río de Janeiro, que tomó el relevo de la ciudad india de Hyderabad, estará tomada hasta el final de la cita por 10.000 personas que velarán por la seguridad de una competición con la que la ciudad quiere demostrar su capacidad para albergar grandes acontecimientos deportivos.