PHOENIX, EE.UU.-- Cuesta creerlo, pero desde 1982 ningún venezolano había sido titular en la posición de campocorto en un Juego de Estrellas.

El ayuno culminará el martes cuando Asdrúbal Cabrera salga en el puesto dentro del equipo de la Liga Americana.

Reanudar la tradición de campocortos venezolanos es algo que el jugador de los Indios de Cleveland considera todavía un sueño.

"Estoy aquí y como que todavía no he despertado", dijo Cabrera el martes. "Esto es un orgullo y sólo espero hacerlo bien para que la gente este contenta".

Cabrera se convertirá en el cuarto torpedero venezolano que sale como titular en un clásico de verano, siguiendo los pasos de Alfonso Carrasquel, Luis Aparicio y David Concepción.

Nadie lo había hecho desde 1982, cuando Concepción acudió a su sexta cita con los Rojos de Cincinnatti. Carrasquel fue el primero, en 1951.

¿Y Omar Vizquel? El otro torpedero mito del beisbol venezolano, que con 44 años sigue activo con los Medias Blancas de Chicago, nunca fue titular en su tres llamados.

Vizquel tenía 31 años cuando logró su primera convocatoria. Cabrera, quien usa el número 13 en honor a ese torpedero venezolano, se ha graduado con apenas 25.

La baja de Derek Jeter, el dueño inamovible del puesto titular en los últimos cinco años, permitió que Cabrera quedara como el encargado de asumir la responsabilidad y será el segundo en el orden ofensivo del equipo dirigido por el manager Ron Washington.

El ganador

Jeter ganó la votación por sexto año seguido, con Cabrera segundo.

Su nombre no tiene la misma fama que Jeter, un ícono del beisbol que el fin de semana se convirtió en el 28vo pelotero en la historia con 3.000 hits de por vida.

Pero la producción de Jeter lleva meses a la baja, mientras que el ambidiestro Cabrera bateó para .293, con 14 jonrones y remolcadas. Tambien le saca mucha diferencia en defensa, ya que es habitual ver las magistrales intervenciones del venezolano entre las mejores jugadas del día.

"Ha sido nuestro jugador más valioso, sin discusión", dijo Manny Acta, el manager de los Indios y coach del equipo de la Americana. "Nuestro único bateador consistente desde el primer día. Y tiene 25 años, todavía está aprendiendo, no ha terminado de madurar".

A Cabrera no le importó el ser relegado en la votación, no le fastidia lo que podría interpretarse como un desprecio,.

"La verdad es que nunca estuve pendiente de eso", dijo Cabrera. "No quise desviar mi mente del juego".