WASHINGTON, EE.UU.-- Roger Clemens, uno de los lanzadores más estelares en la historia del beisbol, va a juicio el miercoles para tratar de amortiguar una caída estrepitosa desmintiendo que haya ingerido estimulantes prohibidos en su carrera.

Al igual que otros peloteros acusados en la era de los esteroides, Clemens no ha sido acusado del consumo de estimulantes sino de haber mentido acerca del uso de drogas. Clemens dijo bajo juramento a un comite de la Cámara de Representantes en el 2008 que nunca había usado estimulantes durante una carrera de 23 temporadas en la que ganó un record de siete Premios Cy Young como el lanzador número uno de la liga.

Incluye alternos

El tribunal federal comienza reduciendo un grupo de 125 candidatos para conformar un panel de doce jurados y cuatro alternos. Los primeros 50 candidatos comparecen el miercoles, y el juez Reggie Walton espera tener el panel seleccionado para principios de la semana próxima. Se anticipa que el juicio durará de cuatro a seis semanas.

El caso enfrentará a Clemens con su ex entrenador Brian McNamee, quien dice haber inyectado a aquel esteroides y hormonas del crecimiento humano varias veces durante la decada en que se catapultó como uno de los lanzadores más temibles en las grandes ligas.

Los abogados de Clemens dicen que McNamee es un mentiroso consuetudinario que ha acusado a su cliente para salvar su propio pellejo. Los defensores tratarán de desacreditar a McNamee, ex policía de Nueva York, recordando una serie de embustes que el entrenador dijo en el pasado.

La fiscalía desea reforzar las denuncias de McNamee contra Clemens mediante el testimonio de sus ex compañeros en los Yanquis Andy Pettitte, Chuck Knoblauch y Mike Stanton. Los tres admiten haber recibido estimulantes de MaNamee. Pettitte es el único aparte de McNamee que afirma que Clemens admitió haber ingerido estimulantes.

Clemens es acusado de seis cargos, incluso falso testimonio y obstrucción del Congreso, que conlleva una sentencia máxima de 30 años de cárcel y una multa de un millón y medio de dólares. Pero aunque sea condenado por todos los cargos, es improbable que sea sentenciado a una condena larga porque carece de antecedentes delictivos.