Cuando Carlos Zambrano se queja que los Cachorros de Chicago juegan como un equipo de Triple A, pues la verdad es que no miente.

Quizás hasta sea un insulto para ciertas novenas de Triple A.

El as venezolano ofreció disculpas tras descargar su frustración con su compañero relevista Carlos Mármol, pero casi de inmediato se pudo apreciar — en todo su negativo esplendor — a qué se refería al hablar de un conjunto que comete muchas torpezas.

Frente a los Rojos de Cincinnati el lunes, Chicago tenía una oportunidad para empatar 2-2 en la tercera entrada. Con dos corredores en circulación y un out, Carlos Peña conectó un sencillo por el derecho. A Peña se le fue la mano en agresividad, se adelantó demasiado al dar el giro en la primera base y lo sacaron de out con la poca frecuente combinación 9-2-3. Todo quedó en amenaza.

Los Cachorros acabaron perdiendo por 8-2. Fue su séptima derrota en fila. Amanecieron el martes a 11,5 juegos de los punteros Cardenales de San Luis en la Central de la Liga Nacional. Tienen foja de 7-20 contra los equipos de su división.

El nombre del manager Mike Quade — al iniciar su primera temporada completa — ya suena en la lista del primero que podría caer en la campaña.

La concurrencia en el Wrigley Field ha ido declinando paulatinamente.

Apenas despunta el mes de junio y en la Ciudad de los Vientos ya empiezan a hablar de esperar hasta el año próximo.

Zambrano, al disculparse el lunes, insistió que Chicago aún puede meterse en pelea: "Esto no se ha acabado. Créanme gente, esto no se ha acabado para los Cachorros".

Se debe destacar la garra del "Toro" Zambrano, sin importar que algunos le reprochen que se pase de la raya cuando se enoja o hasta clamen que sea suspendido, como lo hizo un columnista del diario Chicago Tribune.

Pero este es un equipo que va de mal en peor en su rendimiento y por algo una encuesta informal en la página de Internet de ese rotativo favoreció abrumadoramente el sentir de Zambrano, apoyándole en un 90%.

Con su reproche público el domingo, Zambrano pecó al dejar en evidencia a Mármol al afirmar que el dominicano se equivocó en lanzarle un slider en vez de una recta a Ryan Theriot en un partido en el que venezolano se había lucido en el montículo en San Luis. Theriot conectó un doble para empatar la pizarra en el noveno y Albert Pujols puso fin al juego en la siguiente entrada con un jonrón. Fue el segundo duelo seguido en el que Pujols dejó a los Cachorros tendidos tras sacudir una cuadrangular.

"Jugamos como un equipo de Triple A. Esto da vergüenza. Es vergonzoso para el equipo y para los propietarios. Vergonzoso para los fanáticos. Vergüenza, esa es la palabra que define a este equipo", disparó Zambrano.

Aparte de lesiones, los Cachorros pagan las consecuencias por la manera que armaron su nómina en años recientes, muchos contratos caros a largo plazo para jugadores que no han rendido como se esperaba.

Sus fanáticos no deben engañarse creyendo que adquirir a Pujols o Prince Fielder en la próxima agencia libre solucionará todo de un plumazo. Tienen demasiadas necesidades, sobre todo en pitcheo.

Son el tercer mejor equipo en bateo de las Grandes Ligas con .269, pero apenas conectan para .234 con corredores en posición de anotar para quedar en el puesto 12 entre los 16 equipos de la Nacional.

El desempeño de su lanzadores es el peor de los 30 equipos en todo el béisbol, con una efectividad acumulada de 4.80.

Zambrano (5-2, 3.98) ha sido la excepción. La efectividad de 6.32 era lo que menos se esperaba cuando Quade le dio la asignación de abrir el partido inaugural a Ryan Dempster. Matt Garza (2-5, 4.07), además de haberse lesionado, no ha cumplido con las expectativas tras haber llegado en un canje con los Rays de Tampa Bay.

Si bien el torpedero dominicano Starlin Castro y el segunda base Darwin Barney sobresalen entre las figuras jóvenes más excitantes de las mayores, el equipo está comprometido con varios contratos muy caros de los cuales están arrepentidos.

Al jardinero izquierdo dominicano Alfonso Soriano le deben 18 millones de dólares cada temporada hasta 2014. Otro dominicano, el tercera base Aramis Ramírez, devenga 14,6 millones. A Zambrano le deben casi 36 millones hasta 2012.

Los tres cuentan con el derecho al veto a cualquier canje en sus contratos, o sea los Cachorros tienen las manos atadas si ahora quisieran transformar radicalmente un roster que evidentemente no engrana.

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Eric Núñez está en Twitter como: http://twitter.com/Eric_NunezAP