El escolta estelar de los Heat de Miami, Dwyane Wade, dio la buena noticia esta mañana cuando se entrenó con normalidad en el calentamiento previo al primer partido de las Finales de la NBA que esta noche van a disputar frente a los Mavericks de Dallas.

Después de las dudas que surgieron durante el fin de semana sobre una posible lesión de Wade que le impidiese comenzar la disputa de sus segundas Finales de la NBA, fue el propio jugador quien dijo a los periodistas que no estaba lesionado.

La declaración fue la noticia que todos dentro del equipo y de la ciudad de Miami querían escuchar de cara al duelo con los Mavericks.

El American Airlines Arena abrió sus puertas esta mañana para el precalentamiento que el equipo tiene que hacer antes de cada partido y en el mismo participaron Wade, el ala-pívot Udonis Haslem, el escolta Mike Miller, el alero LeBron James y el reserva James Jones.

Todos ellos habían trabajado el lunes en el entrenamiento más duro con contacto y no hubo ningún problema, aunque el entrenador de los Heat, Erik Spoelstra, dijo que tuvo que ponerles rodilleras y protectores bucales para evitar problemas.

Spoelstra bromeó al decir que tuvo que reducir la sesión de entrenamiento por la cantidad de contacto físico que había entre los jugadores con un gran esfuerzo físico.

"Creo que los jugadores se estaban golpeando un poco duro", declaró Spoelstra. "Es una buena señal, pero si se controlan las acciones", opinó.

Además, Spoelstra volvió a repetir que ante los Mavericks hay que jugar con más intensidad física que lo hicieron frente a los Bulls de Chicago.

Sobre todo si quieren controlar a jugadores como el base puertorriqueño José Juan Barea, un reserva de lujo, que Spoelstra no quiere que se convierta en el factor sorpresa y ganador para los Mavericks.

"A Barea tenemos que marcarlo con más intensidad y energía que lo hicimos ante Derrick Rose", destacó Spoelstra. "Si no lo hacemos así podremos tener muchísimos problemas", añadió.

Pero el gran centro de atención para los aficionados estaba puesto en Wade ante la aparición de algunos rumores sobre su verdadera condición física de cara a la Finales de la NBA, especialmente porque no estuvo brillante en la lucha por el título de la Conferencia Este y recibió tratamiento médico en el hombro izquierdo del que fue operado.

Sin embargo, el jugador estrella de los Heat, que tiene la oportunidad de conseguir su segundo título de liga, reiteró que no había nada por lo que preocuparse en el apartado físico.

Aunque sí reconoció que cuando se llega a estas alturas de la competición nadie dentro de la NBA está en plenitud de forma por todo el esfuerzo realizado durante la temporada.

Wade, al igual que Spoelstra, destacó que durante el entrenamiento del lunes se había dado una gran intensidad y esfuerzo físico.

"Fue el entrenamiento en el que todos deseábamos participar desde que llegamos el pasado mes de octubre para iniciar la preparación de cara a la temporada del 2010-11", valoró Wade. "Es una oportunidad única para muchos jugadores que no han estado antes en unas Finales de la NBA", consideró.

Mientras, la gran figura del equipo, James, dijo sentirse "emocionado" de que se le trate de comparar con el legendario Michael Jordan.

"El sólo hecho de unir mi nombre en la comparación con Michael (Jordan) ya es algo único e increíble", comentó James, que añadió: "Todo el mundo sabe lo que significa la figura de Michael (Jordan) para mi".

Mientras en el campo de los Mavericks también existe un ambiente de tranquilidad y confianza de cara a la revancha de las Finales de la NBA del 2006 con el ala-pívot alemán Dirk Nowitzki en plenitud de forma y listo para conseguir su primer título de campeón de liga.

Por su parte, el veterano base Jason Kidd ya ha adelantado que al margen de cuál sea el desenlace de la lucha por el título de campeones su continuidad en la competición está garantizada de cara a la próxima temporada.