El cerrador panameño Mariano Rivera volvió a ser la figura latinoamericana destacada dentro del béisbol de las Grandes Ligas al conseguir otra nueva marca individual después de llegar a los 1.000 partidos con los Yanquis de Nueva York.

En otra jornada de pelota caliente en el "Yankee Stadium", Rivera escribió una nueva página en la historia del béisbol de las Grandes Ligas, y de los Yanquis, con el millar de juegos lanzados que celebró a ritmo de triunfo al ganar los Bombarderos del Bronx por 7-3 a los Azulejos de Toronto.

El serpentinero panameño, de 41 años de edad, se convirtió en el primer jugador en la historia de las Grandes Ligas en llegar a las 1.000 apariciones con el mismo equipo, al lanzar el noveno episodio, y en el decimoquinto jugador que lo consigue con varios.

La asistencia al campo, de 43.201 personas, presenciaron la noche que de antemano sabían que pertenecería al panameño, que ha llegado 11 veces al Juego de las Estrellas.

El cerrador trabajó el noveno episodio, permitió un imparable y sacar un "out" por ponche, hizo 12 lanzamientos, 10 fueron buenos, dejando en 1,71 su promedio de efectividad.

Durante la racha de los 1.000 juegos lanzados, Rivera ha ayudado a los Yanquis a llegar en 15 ocasiones a la fase final, y en cinco a la Serie Mundial.

El siguiente en la lista es el ex jugador de los Yanquis, Goose Gossage, que apareció en 1.002 juegos de por vida, mientras que Jesse Orosco es el líder de todos los tiempos en ese apartado, con 1.252 apariciones.

En ese mismo juego el guardabosques curazoleño Andruw Jones conectó par de jonrones de dos carreras.

Jones conectó un jonrón en el segundo episodio y también botó la pelota fuera del parque en el sexto ante el relevista dominicano Luis Pérez con un corredor en circulación para llegar a cuatro jonrones en lo que va de temporada.

El triunfo se lo apuntó el abridor venezolano Freddy García (3-4) en seis entradas y un tercio, permitió ocho imparables, tres carreras, y retiró a cuatro por la vía del ponche.

También brillando en la lomita, el abridor dominicano Ervin Santana se vio beneficiado con los jonrones consecutivos que pegaron el guardabosques Torii Hunter y el antesalista venezolano Alberto Callaspo para llevar a los Angelinos de Los Ángeles a una victoria por 4-1 sobre los Atléticos de Oakland.

Santana (3-4) trabajó seis episodios, permitió seis imparables, un jonrón, dio dos pasaportes y retiró a seis por la vía del ponche para apuntarse la victoria.

El dominicano completó su trabajo con 117 envíos, 76 de ellos fueron perfectos contra 25 bateadores de los Atléticos, y al descender de la lomita dejó en 3,95 su promedio de efectividad.

Mientras Callaspo (3), que pegó de vuelta entera en el quinto episodio, ligó su tercer vuelacercas en la campaña al pegar sobre la serpentina del abridor Trevor Cahill.

El venezolano lo hizo por todo lo alto del jardín derecho con un batazo que llegó a los 384 pies (117 metros).

Con el trabajo del bate brillaron el veterano toletero dominicano David Ortiz y el primera base mexicano Adrián González, que ayudaron a los Medias Rojas de Boston a apalear 14-2 a los Indios de Cleveland.

Ortiz (10) pegó cuadrangular y González remolcó una carrera para ayudar al abridor Jon Lester a conseguir el séptimo triunfo, el primero que lo logra en la Liga Americana.

El de Ortiz fue uno de cuatro cuadrangulares de los Medias Rojas. El dominicano apoyó con toletazo en el sexto episodio, sin corredores en circulación.

Con protagonismo y poder, pero con equipo perdedor el guardabosques dominicano Melky Cabrera conectó de cuatro esquinas en la derrota de los Reales de Kansas City por 2-9 contra los Orioles de Baltimore.

Cabrera (6) pegó batazo de cuatro esquinas en el quinto episodio sobre los lanzamientos de Jake Arrieta.

Cabrera superó los lanzamientos de Arrieta botando la pelota por todo lo alto del jardín derecho, con un batazo que viajó 391 pies (119 metros) y llevó a la registradora al segunda base Chris Getz.

Mientras que el guardabosques cubano-estadounidense Raúl Ibáñez pegó volado de sacrificio en el décimo noveno episodio para llevar a los Filis de Filadelfia a una victoria por 5-4 sobre los Rojos de Cincinnati, en un duelo que tuvo una duración de 6:11 horas.

Ibáñez usó el bate clave y con volado de sacrificio por el jardín central en la parte baja del décimo noveno episodio remolcó a la registradora al parador en corto Jimmy Rollins con la carrera que marcó la diferencia.

En la lomita se acreditó el triunfo el cerrador dominicano Wilson Valdez (1-0) en un episodio perfecto. Valdez enfrentó a cuatro enemigos, y con 10 lanzamientos, cuatro de ellos perfectos, dominó la batería enemiga para apuntarse el triunfo.