El poder del bate latinoamericano sigue siendo una constante en las Grandes Ligas y esta vez correspondió al guardabosques venezolano Carlos González representar la batería de los latinos al conectar dos cuadrangulares.

González jugó con el bate poderoso del equipo y aprovechó sus oportunidades en la cate de bateo, al conectar dos jonrones, con los que llevó a los Rockies de Colorado a una victoria por 12-4 sobre los Cascabeles de Arizona, en el primer juego de una doble jornada.

El venezolano llegó ocho vuelacercas al iniciar la dosis de castigo en el cuarto episodio, sin gente en los senderos contra los envíos del abridor Josh Collmenter, a quien le desapareció la pelota por todo lo alto del jardín derecho.

Después de que pudo descifrar los lanzamientos de Collmenter, el jardinero venezolano volvió a recetarle castigo en el séptimo episodio con un corredor en los senderos y un out en la pizarra.

González, que en su segundo jonrón de la jornada pegó por todo lo alto del jardín derecho, dejó en .252 su promedio con el bate. Para González fue el tercer juego en su carrera con al menos un vuelacercas.

Pero en ese mismo duelo se dio la nota triste de la jornada, después de que el abridor mexicano de los Rockies, Jorge de la Rosa, se lesionase y sea baja indefinida.

El equipo informó que después de haber lanzado sólo poco más de dos entradas, De la Rosa se lesionó por lo que fue llevado a un centro médico para realizarle exámenes que determinasen el alcance del daño sufrido.

Los Rockies informaron que un examen de resonancia magnética que le practicaron a De la Rosa muestra ruptura completa del ligamento colateral, por lo que seguramente deberá someterse a una especie de operación Tommy John para reemplazar el tendón, lo que significaría que el abridor estaría fuera de acción al menos un año.

De la Rosa está señalado como el mejor lanzador de los Rockies, con marca de 5-2 y 3,51 de promedio de efectividad. El juego anterior lo lanzó completo.

El mexicano trabajó dos entradas y un tercio, permitió tres imparables, dos carreras, dio dos pasaportes y ponchó a tres antes de salir lesionado.

En el mismo camino de los toletes, el primera base venezolano Miguel Cabrera se voló la barda para los Tigres de Detroit, que vencieron 7-6 a los Rays de Tampa Bay.

Cabrera (9) hizo sonar el bate con cuadrangular en el quinto episodio. El venezolano esperó la serpentina del abridor Wade Davis, le botó la pelota por todo lo alto del jardín izquierdo, y terminó con tres carreras remolcadas y una anotada.

El cerrador dominicano Joaquín Benoit (1) se apuntó el salvamento en labor de un episodio, permitiendo un imparable. El dominicano dejó en 6,62 su promedio de efectividad.

Con el mismo poder pero en la derrota el receptor dominicano Miguel Olivo también se voló la barda pero los Mellizos de Minnesota vencieron 4-2 a los Marineros de Seattle.

Olivo (4) se encargó de poner números iguales de 2-2 en la pizarra en la cuarta entrada al conectar batazo de cuatro esquinas sobre los envíos de Blackburn.

El dominicano conectó llevando a un corredor por delante cuando sólo faltaba un out para concluir el episodio. El batazo del Olivo alcanzó los 391 pies (119 metros).

En la lomita el cerrador dominicano Alfredo Simón se hizo del triunfo de los Orioles de Baltimore, que vencieron 5-3 a los Reales de Kansas City.

Simón (1-0) consiguió el triunfo en sólo un episodio, ponchando a uno. El dominicano realizó 12 envíos, ocho perfectos contra tres bateadores enemigos.

Simón llevó a los Orioles a hacerse de su tercera victoria consecutiva, y dejaron su marca en 1-21 en juegos que van perdiendo después del octavo episodio.

Mientras que el venezolano Guillermo Moscoso tuvo su primer triunfo en las Grandes Ligas, al llevar a los Atléticos de Oakland, que derrotaron 6-1 a los Angelinos de Los Ángeles.

Moscoso (1-0) lanzó seis episodios para acreditarse su primera victoria en las Grandes Ligas

El venezolano permitió tres imparables, dio tres bases y ponchó a tres para conseguir su primer triunfo. Moscoso necesitó 101 envíos, 61 de ellos a la zona perfecta contra 24 bateadores enemigos.

El cerrador dominicano Leo Núñez se acreditó otro rescate en el triunfo de los Marlins de la Florida, que vencieron 5-1 a los Gigantes de San Francisco.

Núñez (18) se apuntó salvamento en dos tercios de episodio perfectos y dejó en 2,59 su promedio de efectividad después de controlar a dos enemigos con ocho envíos, cinco lanzados a la zona perfecta.

Otro cerrador dominicano que logró rescate fue Francisco Cordero, que se apuntó salvamento en la victoria de los Rojos de Cincinnati, que vencieron 6-3 a los Filis de Filadelfia.

Cordero (9) lanzó un episodio perfecto para conseguir el rescate, al hacer nueve envíos, seis a la zona escondida del strike, y dejó en 1,69 su promedio de efectividad después de dominar a tres enemigos.