El español David Ferrer, que se clasificó hoy para la tercera ronda de Roland Garros tras derrotar al francés Julian Benneteau, aseguró que a sus 29 años se encuentra en su "segunda juventud" y que su objetivo es llegar por primera vez a semifinales del Grand Slam de París.

"Estoy en mi segunda juventud", dijo el valenciano, que reconoció que nunca ha tenido un inicio de año tan bueno como el de 2011 pero recordó que el balance hay que hacerlo al final de temporada.

Ferrer, número 7 del mundo, empezó el año ganando el torneo de Auckland, llegó hasta las semifinales del Abierto de Australia, ganó el torneo de Acapulco, hizo cuartos en el Masters 1000 de Miami, perdió la final del Masters 1000 de Montecarlo y del torneo de Roma contra su compatriota Rafael Nadal y llegó a cuartos de final en Madrid, donde cayó contra el serbio Novak Djokovic.

El valenciano que ha disputado semifinales de Grand Slam en el Abierto de Estados Unidos y de Australia, nunca ha pasado de cuartos de final en Roland Garros, a pesar de que es un especialista en tierra batida y de que el de París es su torneo preferido.

"Mi motivación es pasar la barrera de los cuartos", añadió el tenista, que cree que los buenos resultados cosechados esta temporada son "agua pasada", que le está saliendo bien la temporada porque va "paso a paso" y que ahora tiene que ir "haciendo" partido a partido.

El próximo, en tercera ronda, lo disputará contra el ucraniano Sergiy Stakhovsky, al que ha derrotado en las dos ocasiones en las que se han enfrentado, en el último Masters 1000 de Madrid y en Wimbledon en 2008.