El serbio Novak Djokovic mantuvo su hoja de ruta inmaculada en su debut en Roland Garros, donde el argentino Juan Martín del Potro tuvo que luchar para descubrir de nuevo su tenis y el suizo Roger Federer echar un vistazo a sus notas de Madrid para no volver a sufrir.

Djokovic dice que la nueva y secreta dieta, de la que únicamente se sabe que excluye el gluten, no es el factor decisivo que le ayuda a ganar partidos, pero sí admitió que le permite resolver problemas físicos que le afectaron en el pasado, como los alérgicos y de respiración.

El de Belgrado mostró esa rutina maquinal que le ha llevado ya a ganar 38 partidos esta temporada (40 desde que perdiera con Roger Federer en las semifinales de la Copa Masters de 2010), al derrotar en su primer partido en la Philippe Chatrier al holandés Thiemo De Bakker, por 6-2, 6-1 y 6-3, casi sin despeinarse, con un dominio absoluto de principio a fin.

Djokovic vive feliz y los demás le hacen feliz también. El domingo, en su 24 cumpleaños, asistió a una recepción en la embajada de Serbia en París en la que sintió el calor de los suyos. Recibió "un montón de regalos", dijo, de su familia y amigos cercanos. Así, con esa sensación de estar en una nube pero centrado en su tenis, es capaz de resolver partidos por la vía rápida como el de hoy.

Más tuvo que sufrir el argentino Juan Martín del Potro para deshacerse de un rival incómodo como el croata Ivo Karlovic, un sacador de golpe letal, que no le dio ritmo con sus subidas a la red, y al que "Delpo" derrotó en tres horas y 13 minutos, por 6-7 (9), 6-3, 7-4 y 6-4.

Para el de Tandil este partido era clave. Significaba su vuelta desde que se retiró en cuartos de Madrid por un desgarro de ocho milímetros en la inserción del recto anterior izquierdo, y ganar ha sido una inyección de moral. No quiere hablar aún del partido contra Djokovic (en tercera ronda), pero, sacando adelante un primer envite como el de hoy, ha recuperado parte de la confianza con la que ganó en el primer tercio de la temporada los torneos de Delray Beach y Estoril.

Federer recordaba como en Madrid, el español Feliciano López le tuvo acorralado, le forzó a jugar tres sets e incluso tuvo que superar un punto de partido. En París, con factores diferentes, una pista más lenta debido a la menor altitud, a cinco sets, y en un Grand Slam, prevaleció de nuevo el gran Federer que saca los partidos con guante blanco, y que venció a 'Feli' por 6-3, 6-4 y 7-6 (3).

La sorpresa de la jornada la dio el francés Stephane Robert, procedente de la fase previa, 140 del mundo, que derrotó al checo Tomas Berdych, sexto favorito, por 3-6, 3-6, 6-2, 6-2 y 9-7.

La primera victoria en cinco partidos sobre un jugador situado entre los diez primeros provocó que saliera a la luz el Robert filosófico. "Solo quiero decir gracias a la madre naturaleza, por ser tan buena conmigo y permitirme que hoy mostrara mis mejores golpes", dijo.

"En estos momentos uno tiene la sensación de que vive en perfecta armonía con la naturaleza", añadió el francés, que hasta hoy contaba como mejor victoria con la que logró el año pasado sobre el español David Ferrer en Johannesburgo.

Pasaron la ronda inicial los franceses Gael Monfils (9) y Michael Llodra (22), el estadounidense Mardy Fish (10), el ruso Mijail Youznhy (12), el serbio Victor Troicki (15) y el brasileño Thomaz Bellucci (23).

En el cuadro femenino, la italiana Francesca Schiavone (5), defensora del título, brilló con su tenis rocoso y típico de tierra para vencer a la estadounidense Melanie Oudin por 6-2 y 6-0, con 25 golpes ganadores y siete juegos consecutivos

Tampoco tuvo problemas la rusa Vera Zvonareva (3) para vencer a la española Lourdes Domínguez Lino por 6-3 y 6-3.

La eslovaca Daniela Hantuchova (28) y la italiana Roberta Vinci (30) también sellaron su paso a la segunda ronda. Tan solo hubo dos derrotas entre las favoritas, las de la rusa Nadia Petrova (26), que cayó ante la australiana Anastasia Rodionova, entrenada por la española Conchita Martínez (6-7, 6-3 y 6-4), y la checa Klara Zakopalova (31), que perdió ante la taiwanesa Chan Yung-Jan (7-5 y 6-1).

Miguel Luengo