El Gobierno brasileño anunció hoy un recorte de 28.000 millones de reales (14.000 millones de dólares) en su presupuesto para 2013, pero sin afectar programas sociales ni las inversiones dirigidas a modernizar las infraestructuras del país.

El presupuesto presentado a fines del año pasado por el Gobierno preveía gastos por un total de 2,28 billones de reales (1,16 billones de dólares), por lo que el recorte "es mínimo", declaró en rueda de prensa el ministro de Hacienda, Guido Mantega.

Según Mantega, los ministerios más afectados por la medida son los de Ciudades, Defensa e Integración Nacional, aunque en ninguno de esos casos alterarán los planes de inversiones previstos.

"Las inversiones son el motor de la economía nacional" y serán preservadas del recorte, que sólo reducirá los gastos de algunos despachos, indicó.

Mantega aseguró que el programa de inversión en infraestructura conocido como Plan de Aceleración del Crecimiento (PAC), así como los gastos previstos en educación, salud, ciencia y tecnología y atención social se mantendrán como estaban previstos.

Igual sucede con los gastos presupuestados para la organización del Mundial de fútbol del año próximo y la celebración de los Juegos Olímpicos de 2016, en Río de Janeiro.

Según el ministro, el recorte obedece a la necesidad de adecuar el presupuesto "a la realidad" y a los menores ingresos fiscales que se esperan por el proceso de desgravación tributaria que adelanta el Gobierno a fin de combatir la inflación y dotar de competitividad a algunos sectores productivos.

Mantega explicó que esas desgravaciones supondrán este año una "renuncia fiscal" de 72.100 millones de reales (36.050 millones de dólares) y una "fuerte liberación" de recursos para inversión y producción, que son las "principales prioridades del Gobierno".