La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, afirmó hoy que la cifra de muertos en Siria "se aproxima" ya a los 70.000 y volvió a exigir que el caso sea llevado ante la Corte Penal Internacional (CPI).

"La falta de consenso sobre Siria (en el Consejo de Seguridad) ha sido desastrosa y los civiles están pagando el precio", advirtió hoy Pillay durante un debate en el máximo órgano de decisión de la ONU sobre conflictos armados y la protección de la población civil.

La alta comisionada recordó que en su última intervención ante el Consejo, en enero pasado, la cifra ascendía a 60.000 y advirtió hoy que "probablemente se aproxime ahora a 70.000", por lo que exigió al Consejo actuar "de inmediato" y llevar el caso sirio a la CPI.