Corea del Sur mantiene una estrecha vigilancia sobre las posibles localizaciones en las que el régimen norcoreano podría realizar su anunciada tercera prueba nuclear, en una semana que se espera sea "crucial", según un alto funcionario surcoreano que cita la agencia Yonhap.

"Solo el líder de Corea del Norte Kim Jong-un sabe con exactitud la fecha del ensayo nuclear", aunque desde Seúl se apunta a que éste tendrá lugar antes de que el actual presidente surcoreano, Lee Myung-bak, deje su cargo el 25 de febrero, explicó la fuente, que pidió a Yonhap mantener el anonimato.

Según el funcionario, la política de mano dura que el dirigente ha mostrado siempre durante sus cinco años de mandato frente a Corea del Norte podría ser una razón de peso para que Pyongyang cumpla su amenaza.

"El Norte ha ido muy lejos como para dar marcha atrás ahora. Ya ha terminado los preparativos para la prueba y solo están esperando la decisión política", añadió la fuente.

Mientras, algunos expertos apuntan a que el tercer ensayo nuclear norcoreano, tras los realizados en 2006 y 2009, se podría producir antes del 18 de febrero, fecha del aniversario del nacimiento del anterior líder, Kim Jong-il, fallecido hace poco más de un año.

Para añadir más confusión sobre las intenciones del país comunista, la revista semanal pro-norcoreana editada en Japón Tongil Sinbo, publicó recientemente un artículo en el que acusaba a EEUU y sus aliados de malinterpretar las palabras del régimen y dar por sentado que llevará a cabo el test atómico.

No obstante, desde el Sur consideran que el contenido del editorial de este semanal es una simple "táctica de manipulación" para crear confusión, según el funcionario, que se mostró convencido de que su vecino del Norte seguirá adelante con sus intenciones.

De hecho, los servicios de inteligencia de Corea del Sur han detectado, a través de imágenes tomadas por satélite, actividades en las instalaciones de Punggye-ri (noreste de Corea del Norte), en las que llevó a cabo sus anteriores ensayos, lo que indica que su tercer test podría ser inminente.

Pyongyang anunció su intención de realizar su tercera prueba nuclear después de que el Consejo de Seguridad de la ONU ampliara el 22 de enero las sanciones al régimen comunista por el lanzamiento en diciembre de un cohete de largo alcance.

A pesar de que Corea del Norte defiende que se trató de un lanzamiento pacífico con fines científicos, el Consejo aprobó por unanimidad las sanciones al considerarlo una prueba encubierta de misiles.