La ONU celebró hoy el acuerdo de alto el fuego firmado entre el Gobierno de Sudán y el grupo rebelde Movimiento de Justicia e Igualdad (MJI) para intentar resolver la crisis en la región sudanesa de Darfur.

"La firma de este acuerdo de alto el fuego es un paso importante hacia un posible acuerdo de paz completo y duradero en la región de Darfur", afirmó hoy ante la prensa el portavoz de la ONU, Martin Nesirky.

El portavoz añadió que Naciones Unidas confía en que los otros actores del conflicto en Darfur que no firmaron este domingo el pacto se sumen a la propuesta de un cese de hostilidades y se unan a un proceso de paz.

Una delegación del Gobierno sudanés encabezada por el ministro de Estado para la Presidencia, Amin Hasan Omer, y por el líder de los rebeldes, Mohamed Bashar Ahmed, firmaron este domingo un acuerdo de alto el fuego en Doha (Catar).

El pacto, que se firmó en la capital catarí en presencia de la enviada especial de la ONU y de la Unión Africana (UA) para Darfur, Aichatou Mindaoudou, entró en vigor a partir de las 21.59 GMT del 10 de febrero.

El conflicto de Darfur se inició a comienzos de 2003 cuando dos grupos insurgentes, el MJI y el Movimiento para la Liberación de Sudán (MLS), se levantaron en armas contra el régimen sudanés en protesta por la pobreza y la marginación en esa región.

El Gobierno de Sudán y el MJI han llevado a cabo varias rondas de diálogo en Doha, sin conseguir grandes éxitos por la continuación de la violencia, que ha causado al menos 300.000 muertos y unos 2,7 millones de desplazados en la región, según datos de la ONU.