Las autoridades centrales chinas han ordenado a las municipales de Pekín que limpien la contaminación del aire antes de las importantes reuniones políticas del mes próximo en la capital, que nombrarán a las nuevas autoridades del Estado.

Según afirma hoy el diario "South China Morning Post", que cita una fuente medioambiental, la calidad del aire en Pekín se percibe tan mala que el Gobierno ha presionado a las autoridades municipales para que tome medidas que eviten una repetición de la nube de polución que envolvió Pekín durante buena parte de enero.

La capital china padeció fuertes niveles de contaminación durante 26 de los 31 días de enero.

La concentración de partículas PM2,5 (de menos de 2,5 micras de diámetro), especialmente nocivas por su capacidad de infiltrarse en los pulmones o el flujo sanguíneo, llegó a alcanzar los 993 microgramos por metro cúbico de aire, cuarenta veces más del máximo considerado aceptable por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El mes próximo se celebrarán en Pekín las reuniones anuales de la Asamblea Nacional (Legislativo) y del principal órgano consultivo político, durante las cuales quedará nombrado el secretario general del Partido Comunista, Xi Jinping, como nuevo presidente del país y el actual viceprimer ministro Li Keqiang como nuevo jefe de Gobierno.

El diario "China Environmental News" publicó el jueves que el viceministro de Protección Medioambiental, Wu Xiaoqing, ordenó recientemente al personal de dos estaciones de control de calidad del aire en Pekín que atajaran el problema de la contaminación, que atribuyó a unas condiciones meteorológicas extremas.

"Pekín se ha ganado la comprensión pública y el reconocimiento por sus esfuerzos para divulgar unos índices de calidad del aire precisos y en tiempo real... con una tecnología avanzada y un abundante talento, se espera de Pekín que lo haga aún mejor", declaró Wu.

Las autoridades municipales han presentado una propuesta para reducir los niveles de contaminación que incluyen la retirada de la circulación de cerca de 180.000 vehículos obsoletos, así como la modernización de sistemas de calefacción que aún funcionan a carbón.

Tres organizaciones no gubernamentales de Pekín presentaron el jueves sus comentarios a la propuesta, en los que solicitan que se incluya un aumento significativo de las multas a las empresas contaminantes, mejores recomendaciones a los grupos de riesgo en los días de fuerte polución y mayor capacidad del público para supervisar al Gobierno.