El secretario de Defensa de EE.UU., Leon Panetta, respaldó hoy la nominación del exsenador republicano Chuck Hagel como su sucesor en el Pentágono y la del asesor de la Casa Blanca en política antiterrorista, John Brennan, como próximo director de la CIA.

"Ambos son individuos extraordinarios, con gran experiencia y capacidad para realizar un excelente trabajo cada uno en su puesto", afirmó Panetta en una audiencia ante el comité de las Fuerzas Armadas del Senado.

Panetta destacó de Hagel que es un veterano de la guerra de Vietnam que "entiende los asuntos" que conciernen al Departamento de Defensa" además de tener experiencia en la cámara alta para lidiar cuestiones como el presupuesto.

"Creo que será un líder muy eficaz en el Pentágono", aseguró.

En cuanto a Brennan, con quien trabajó cuando fue director de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA), destacó su capacidad para llevar a cabo de forma "responsable" operaciones contra Al Qaeda y otros grupos terroristas que amenazan al país.

Asimismo, valoró su sinceridad como asesor a la hora de opinar y se mostró convencido de que trabajará para lograr "la mejor protección para este país".

Panetta habló antes de que Brennan compareciera en el comité de Inteligencia del Senado en su audiencia de confirmación.

Hagel compareció ante el comité de Fuerzas Armadas del Senado la semana pasada y se esperaba que el comité votara esta semana su confirmación para, posteriormente, someter la decisión al pleno de la Cámara alta, pero el voto ha sido postergado porque el comité no ha completado la revisión del nombramiento.

Panetta testificó junto con el jefe del Estado Mayor Conjunto, Martin Dempsey, para explicar las acciones que tomó el Departamento de Defensa después del ataque terrorista del pasado 11 de septiembre contra el consulado de EE.UU. en Bengasi (Libia), en el que murieron cuatro estadounidenses.

Esta ha sido una de las últimas comparecencias públicas como secretario de Defensa de Leon Panetta, que será despedido mañana, viernes, en una ceremonia oficial a la que se espera que acuda el presidente, Barack Obama.