Irán aceptaría unas conversaciones directas con Estados Unidos, como las planteadas por su vicepresidente, Joe Biden, si el Gobierno de Washington actúa con "honradez", según dijo hoy el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ramin Mehmanparast.

Mehmanparast indicó hoy en Teherán que las autoridades de EEUU "han llegado a la conclusión de que deben negociar con Irán" y dijo que Teherán está "preparado para hablar seriamente de algunos asuntos", informó la agencia oficial iraní, IRNA.

En todo caso, el portavoz diplomático apostilló que "unas conversaciones, mientras se mantienen las presiones y las sanciones, no tendrían sentido" y advirtió que el diálogo debe tener como base "el respeto mutuo".

IRNA difundió hoy mismo unas declaraciones hechas en El Cairo por el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, en las que se refirió al ofrecimiento negociador de Biden y lo calificó de "positivo", al tiempo que añadía que, si EEUU cambia su comportamiento respecto a la República Islámica, Irán "considerara la propuesta".

El pasado 2 de febrero, en la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), Biden dijo: "Aún hay margen para la negociación, pero la pelota está en el tejado de Irán", al tiempo que apuntaba que Teherán tiene la oportunidad de reiniciar conversaciones multilaterales en materia nuclear.

Biden, por otro lado, destacó que Estados Unidos estaría dispuesto a mantener una reunión bilateral con Irá, siempre que no sea secreta y que Teherán muestre una disposición "real", con una "agenda para hablar".

Estados Unidos rompió sus relaciones con Irán en abril de 1980, después de que en noviembre de 1979 estudiantes islámicos iniciaran la ocupación de su Embajada en Teherán, que duró 444 días y donde, con el apoyo del régimen, fueron tomados como rehenes 66 ciudadanos estadounidenses, de los que 52 estuvieron retenidos hasta el final.

La República Islámica de Irán considera como sus mayores enemigos a EEUU, al que denomina "potencia arrogante" o "Gran Satán", y a Israel, estado que no reconoce y al que llama "la entidad sionista".

Irán está sometido a sanciones internacionales de la ONU y por parte de la UE, EEUU y otros países debido a su programa nuclear, que algunos gobiernos sospechan que tiene fines armamentistas, mientras Teherán asegura que es exclusivamente civil y pacífico.