Haití negó hoy que obstaculice las gestiones que realizan sus ciudadanos para optar por un visado para viajar a la República Dominicana, tal y como se denunció ayer durante una protesta próxima a la frontera común.

De acuerdo con denuncias de haitianos que participaron en esa protesta en Ouanaminthe, próxima a la frontera con República Dominicana, el Gobierno de su país está cobrando a los interesados en optar por una visa para viajar de manera legal a la República Dominicana el equivalente a 2.500 pesos dominicanos (60 dólares).

Sin embargo, el Ejecutivo haitiano indicó a través de una nota de su embajada en Santo Domingo que son los representantes de la Dirección de Migración dominicana en los puestos fronterizos y en los aeropuertos "quienes están exigiendo dicho pago, por lo que en ningún caso, el Gobierno de Haití está desfavoreciendo a sus conciudadanos en su gestión para ser poseedores de una visa dominicana".

Los protagonistas de la protesta dijeron formar parte de un nutrido grupo de haitianos indocumentados que a principios de enero se amotinó junto al jesuita dominicano Regino Martínez en el puente que une a ambos países por el noroeste para pedir a las autoridades dominicanas que les permitieran su entrada a este país.

El grupo se retiró del lugar después de que, según Martínez, se lograra un acuerdo con el Gobierno que permitiría la entrada de 1.080 haitianos tras un proceso de depuración.

Manquiria Siná Batiste, una de las portavoces de la protesta, dijo a la prensa que el Gobierno de Haití está incumpliendo los acuerdos logrados con las autoridades dominicanas y que facilitó la desmovilización de los amotinados.

Asimismo, explicó que muchos de los haitianos que protagonizaron la protesta en enero ya se encuentran de nuevo en territorio dominicano, adonde viajaron de manera irregular.

Por su lado, la Dirección de Migración dominicana señaló hoy en una nota que el cobro en cuestión se aplica desde 1939 "a todos los extranjeros que se pasan del límite de tiempo que se le concede (al entrar al país) que normalmente es de 30 días".

El cobro corresponde "a la tasa históricamente establecida para ciudadanos extranjeros que presentan pasaportes nuevos, sacados en las misiones consulares de sus países de origen, sin que presenten el pasaporte vencido demostrando la fecha de su última entrada al país".

La dependencia dijo que a partir de reuniones realizadas con coordinadores migratorios se detectó que en el puesto fronterizo de Dajabón (noroeste dominicano) no se cobraba esta tasa a los ciudadanos de los diferentes países que salen de territorio dominicano con destino Haití, tal y como se hace en puertos y aeropuertos con extranjeros hacia cualquier destino, así como en todos los demás puntos de control fronterizo.

Por ello, agregó, "como parte de la unificación y cumplimiento de todas las políticas en todos nuestros puntos de control migratorio, se instruyó a cumplir con dicha disposición".

Migración concluyó el comunicado señalando que "no se está estableciendo ninguna tasa nueva" y que la República Dominicana "tiene perfecto derecho para hacer valer sus disposiciones".

Aunque no hay cifras oficiales, se estima que cerca de un millón de haitianos reside en República Dominicana, la mayoría en situación irregular, dedicados a trabajos agrícolas, hostelería, construcción y otros sectores.

El presidente de la República Dominicana, Danilo Medina, y su homólogo de Haití, Michel Martelly, tienen previsto tratar el tema migratorio este mes durante la visita que realizará el primero al vecino país, según adelantó a mediados de enero el canciller dominicano, Carlos Morales Troncoso.