Francia pidió hoy al Consejo de Seguridad de la ONU que acelere los preparativos para el despliegue de una fuerza de mantenimiento de la paz en Mali ante el avance de sus tropas en el país africano.

Así lo aseguró ante la prensa el embajador francés ante Naciones Unidas, Gerard Araud, quien precisó que el máximo órgano de decisión de la ONU está discutiendo la posibilidad de enviar a las zonas en disputa observadores en materia de derechos humanos.

"Es la primera vez que he planteado esta opción en el Consejo de Seguridad y el despliegue de esa fuerza sólo será posible si las circunstancia de seguridad lo permiten", indicó el diplomático francés.

Al término de una reunión a puerta cerrada del Consejo convocada por Francia, el embajador Araud estimó que habrá que esperar al menos "varias semanas" para ver cómo evoluciona la situación de seguridad sobre el terreno antes de tomar una decisión.

Por su parte, el subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, el francés Hervé Ladsous, dijo también hoy ante la prensa que la opción de desplegar una misión de "cascos azules" en Mali está en manos del Consejo de Seguridad.

El jefe de los "cascos azules" destacó que la Unión Africana y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) ya se han manifestado en esa dirección, al igual que algunos países del Consejo de Seguridad.

"Creo que hay un claro deseo de la comunidad internacional de que hay que hacer lo que haya que hacer para resolver la crisis en Mali", añadió Ladsus, quien destacó que ahora hay que estabilizar el país y recuperar el imperio de la ley.

En su última resolución de diciembre pasado el Consejo de Seguridad había previsto inicialmente el despliegue de una fuerza internacional africana, después la refundación del ejército maliense y por último la restauración de la integridad del país.

Sin embargo, la intervención francesa ante el avance de los grupos islámicos hacia el sur ha modificado los planes ya que la rápida desintegración de los rebeldes ha dejado ya a las tropas de París a punto de recuperar todas las ciudades del norte de Mali.

De ahí que el Gobierno francés proponga ahora que se ponga fin a la fuerza internacional africana una vez que esté controlada la situación de seguridad y dar paso al despliegue de una fuerza de mantenimiento de la paz.

En todo caso, Francia insiste en que continuará con sus operaciones militares hasta que "la totalidad del territorio maliense esté liberado", aunque su ministro de Desarrollo aseguró que el país está entrando ya en "una nueva fase".

El presidente francés, François Hollande, confirmó hoy que en marzo se iniciará una reducción de sus tropas en Mali, conforme se sigan desplegando los militares de otros países africanos y avance el programa de instrucción del Ejército maliense.

Tres grupos radicales islámicos se hicieron con el control de las provincias septentrionales de Mali el verano pasado, apenas tres meses después del triunfo de un levantamiento independentista tuareg lanzado por el Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA).

Esas agrupaciones armadas lanzaron en enero una ofensiva contra las zonas bajo control de Bamako, que no fue contenida hasta la intervención del Ejército francés, lanzada cuatro días después de la aprobación de una resolución del Consejo de Seguridad.