EE.UU. condenó hoy el "indignante y cobarde" asesinato del líder opositor tunecino Chukri Bel Aid y urgió al Gobierno de ese país a investigar el suceso, que ha provocado protestas multitudinarias para pedir la dimisión del Ejecutivo.

"Condenamos rotundamente el asesinato hoy de Chukri Bel Aid. No hay justificación posible para un acto de violencia tan indignante y cobarde como éste. No hay lugar en el nuevo Túnez para la violencia", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en su conferencia de prensa diaria.

"Urgimos al Gobierno de Túnez a llevar a cabo una investigación justa, transparente y profesional para asegurar que los responsables rinden cuentas ante la justicia tunecina e internacional", añadió.

Nuland instó también a los miles de manifestantes que se han reunido hoy en ciudades de todo el país a "respetar la legalidad, renunciar a la violencia y expresarse sobre este incidente y cualquier otra cosa de forma pacífica".

Bel Aid, dirigente del Partido de los Patriotas Demócratas Unificados (PPDU), que había comenzado su carrera política en la clandestinidad, fue asesinado esta mañana a tiros en la puerta de su domicilio.

La oposición responsabiliza del asesinato al Gobierno y a Rachid Ganuchi, máximo líder de Al Nahda, principal partido de la alianza gubernamental, tras varios meses de intermitentes oleadas de violencia contra líderes políticos y sindicales, así como artistas y algunos periodistas.

En una nota, el partido Al Nahda responsabilizó de lo ocurrido a "grupos conspiradores", que no citó, y llamó a los cuerpos de seguridad a "emplearse a fondo para detener a los responsables y presentarlos ante la justicia".

El suceso coincide con un momento de profunda crisis entre las formaciones de la alianza gubernamental, constituida por Al Nahda, el Takatul y el Congreso por la República (CPR), dado que este último partido ha amenazado con abandonar la coalición si no dimiten los ministros de Justicia y Exteriores.

Pese a la convulsión política, Nuland aseguró hoy que Estados Unidos "está alentado por la trayectoria general" que ha tomado Túnez tras las revueltas populares de principios de 2011.

"Este tipo de transiciones llevan tiempo, y obviamente va a haber retrocesos. Pero en general, creemos que Túnez está empezando a hacer progresos", agregó.