Los forenses continúan hoy con las tareas de identificación de los restos mortales de las víctimas del siniestro aéreo en el que falleció el candidato presidencial paraguayo Lino Oviedo, mientras se espera la llegada mañana de peritos extranjeros que ayudarán en la investigación de lo ocurrido.

Los forenses recibieron el lunes por la noche más restos recuperados de debajo del helicóptero siniestrado, cuya cabina se hundió en la tierra por el impacto, según fuentes de la Fiscalía.

Oviedo, líder del partido Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (UNACE), tercero de la escena política paraguaya, falleció el pasado sábado al estrellarse su helicóptero cuando regresaba a Asunción de un mitin electoral en Concepción (centro).

Junto a él fallecieron su guardaespaldas y el piloto.

El titular de la Dirección de Aeronáutica Civil, Carlos Fugarazzo, en declaraciones a la Radio Monumental, señaló que mañana miércoles llegarán al país un representante de la aeronáutica civil de EE.UU., dos de la Agencia de Prevención de Accidentes Aéreos del mismo país y otro de la empresa fabricante del helicóptero.

En una entrevista con la cadena CNN en español, el presidente paraguayo, Federico Franco, dijo que los datos de que se disponen hasta el momento dan "fe de la posibilidad real de un fenómeno climatológico" como causante del accidente.

"La hipótesis del atentado no es nuestra primera opción, pero igualmente el Ministerio Público está investigando todas las posibilidades", añadió Franco.

Según testimonios recogidos por la prensa, Oviedo obligó al piloto a volar pese a que éste intentó disuadirlo porque era de noche y había un frente de tormenta en la ruta.

El helicóptero cayó en una zona del Chaco paraguayo al norte de Asunción, desviado de su trayectoria original.

Oviedo, nacido en 1944 y militar de carrera, tuvo un papel decisivo en el golpe que acabó con la dictadura de Alfredo Stroessner.

En 1966, siendo general del Ejército, se declaró en rebeldía contra el presidente Juan Carlos Wasmosy, tras la cual entró en política con la creación de UNACE, una facción del Partido Colorado que en el año 2000 se convirtió en un partido independiente.

En 1998, año en que se declaró su baja absoluta del Ejército y fue inhabilitado políticamente, fue acusado de ser el autor intelectual del atentado en el que murió el vicepresidente paraguayo Luis María Argaña y otras dos personas, así como de las muertes de siete manifestantes en lo que se llamó la "primavera paraguaya".

En 1999, estando en la cárcel, Huyó a Argentina, donde recibió asilo político, y a fines de ese año pasó a la clandestinidad.

En el año 2000 sus seguidores intentaron un golpe, rápidamente sofocado y en 2001 fue detenido en Brasil, donde se le negó refugio pero también se rechazó su extradición.

Regresó a Paraguay en 2004 y fue directamente a la cárcel. Sus problemas con la justicia terminaron en 2007 y en 2008 fue candidato presidencial en las elecciones de 2008, en las que quedó en tercer lugar.