La Internacional Socialista (IS) concluyó hoy dos días de reuniones en Portugal con una declaración que condena las políticas "equivocadas" de austeridad frente a la crisis y apela a un acuerdo mundial para gestionar la globalización.

El Consejo de la organización, en el que participaron delegaciones de más de un centenar de partidos socialistas de todo el mundo, también mostró su rechazo a las violaciones de los derechos humanos en Siria, Egipto e Irán, entre otros países, y expresó su respaldo a la intervención francesa en Mali.

Los socialistas venezolanos obtuvieron también el respaldo de la organización en su denuncia del "autoritarismo" del Gobierno de Hugo Chávez y la "burla a la Constitución" por su prolongada ausencia del país sin haber tomado posesión del nuevo mandato a causa de una enfermedad de la que no hay información fehaciente desde hace más de un mes.

Segundo Meléndez, presidente del Movimiento Al Socialismo (MAS), que presentó la propuesta en nombre de los partidos de su país afiliados a la Internacional Socialista, criticó el "caciquismo" de Chávez y la "confusión en sectores del movimiento democrático internacional" que lo apoyan.

El presidente de la IS y ex primer ministro griego, Yorgos Papandreu, afirmó al concluir la reunión, que la Internacional "se está fortaleciendo" y que este Consejo ha sido "muy constructivo".

La cita de Cascais, a 25 kilómetros de Lisboa, fue la primera de sus reuniones anuales, tras el Congreso de septiembre en Sudáfrica, y se centró en la estrategia a favor del empleo y el crecimiento económico, que la organización ha decidido promover como alternativa contra la crisis a las políticas de austeridad.

En su declaración sobre los problemas económicos, los socialistas piden que los gobiernos "actúen de forma coordinada a nivel mundial", con unos acuerdos como los de Bretton Woods tras la II Guerra Mundial- y que se reestructuren la Organización Mundial de Comercio (OMC) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Hace falta "un nuevo conjunto de políticas para gobernar las finanzas y el crecimiento globales", subraya la IS, que pide, además, mayor transparencia y control de los poderes públicos, regulaciones para las transacciones internacionales y un concepto de crecimiento que tenga en cuenta la preservación del planeta.