Nicaragua compró a Rusia 1.000 tractores para ser utilizados en la agricultura, mientras Moscú donará a Managua 100.000 toneladas de harina de trigo para fortalecer la industria del pan, informaron hoy fuentes oficiales.

El asesor y promotor de la estatal Agencia de Promoción de Inversiones de Nicaragua (ProNicaragua), Laureano Ortega Murillo, hijo del gobernante nicaragüense, Daniel Ortega, declaró a medios oficiales que "ese paquete de 1.000 tractores" llegarán al país centroamericano este año.

Las negociaciones sobre la compra de esos tractores, de las que no ofreció detalles, fueron hechas hace dos semanas en Rusia por una misión nicaragüense encabezada por el hijo de Ortega.

Por su lado, el ministro nicaragüense de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Orlando Solórzano, dijo hoy al Canal 4 de la televisión local que también se concretó con Rusia cuatro envíos de harina, cada uno de 25.000 toneladas, en calidad de donación.

La harina llegará a Nicaragua procedente de Rusia en marzo, julio, septiembre y noviembre próximos, precisó.

El objetivo fundamental de ese donativo, explicó el funcionario, es beneficiar a la industria del pan.

Asimismo, el hijo de Ortega dijo que Nicaragua y Rusia mantienen pláticas sobre la posible instalación de empresas de ensambladoras de vehículos rusos.

Los fabricantes de automóviles rusos están interesadas en que Nicaragua sea una base de distribución de sus productos en América, sostuvo.

Desde que Daniel Ortega volvió a la Presidencia en 2007, Nicaragua y Rusia han fortalecido sus relaciones y mantienen conversaciones en los campos de la energía, salud, transporte, construcción, turismo, educación, cultura, reactivación de las relaciones comerciales, de inversiones y apoyo al sector industrial.

Rusia ha donado a Nicaragua 520 autobuses y 500 vehículos marca Lada para taxi.

Rusia también se comprometió con Nicaragua a construir un nuevo hospital, valorado en 41 millones de dólares.

Nicaragua es uno de los contados países, junto a Venezuela y los pequeños Estados insulares de Nauru y Tuvalu, que se han sumado a Rusia en el reconocimiento de la independencia de las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur.