El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó hoy los últimos atentados terroristas ocurridos este domingo en la ciudad iraquí de Kirkuk, en los que murieron al menos treinta personas y otras setenta resultaron heridas.

"El secretario general está al tanto de lo ocurrido este fin de semana en Irak y condena los ataques y está especialmente preocupado por la situación en Kirkuk", afirmó hoy ante la prensa el portavoz de la ONU, Martin Nesirky.

Ban se sumó así a la "enérgica condena" que ya hizo la víspera el representante especial de la ONU para Irak, Martin Kobler, quien destacó la importancia de que la población de Kirkuk "permanezca unida contra las fuerzas del extremismo y el odio".

"Urjo a los líderes en Irak a adoptar todos los pasos que sean necesarios para hacer frente a esta alarmante situación, sobre todo en Kirkuk, un símbolo de la coexistencia pacífica en Irak", indicó el representante especial en un comunicado.

Por último, Kobler expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas de lo que consideró una "violencia brutal sin sentido" y lamentó que los responsables de los atentados "no muestren respeto por la vida humana".

Al menos treinta personas murieron este domingo y setenta más resultaron heridas en un atentado perpetrado por un presunto suicida en contra de una comisaría en Kirkuk, ubicada a 250 kilómetros al norte de Bagdad.

El atacante llevaba adosado al cuerpo un cinturón de explosivos y tras la detonación también estalló un coche bomba y finalmente un grupo de desconocidos irrumpió en el edificio y disparó con ametralladoras, según fuentes policiales consultadas por Efe.

Ese mismo día murieron al menos tres iraquíes, entre ellos un líder de los Consejos de Salvación suníes, mientras que otros diez resultaron heridos en distintos ataques en Irak, horas después del atentado suicida en Kirkuk.

Además, este lunes otras 23 personas murieron y cincuenta más resultaron heridas en un atentado suicida en una localidad al norte de Bagdad contra miembros de los denominados Consejos de Salvación iraquíes, milicias tribales suníes progubernamentales.

Estos últimos atentados se suman a la oleada de ataques terroristas perpetrados en las últimas semanas contra diferentes objetivos, principalmente peregrinos chiíes y autoridades de las provincias suníes.

Irak es el escenario desde el pasado 21 de diciembre de grandes manifestaciones por parte de la comunidad suní, desatadas después de la detención del guardaespaldas del ministro de Finanzas, Rafae al Isaui.