El líder de los Hermanos Musulmanes de Jordania, Hamam Said, rechazó hoy de forma tajante cualquier propuesta de integrar el próximo Gobierno del país tras las elecciones legislativas celebradas el pasado 23 de enero.

La entrada del grupo islamista en el Ejecutivo "está descartada por completo, ya que va en contra de los compromisos de la Hermandad", señaló Said en un comunicado difundido en la página web de la cofradía.

Según informaron medios locales, el partido islámico moderado Al Wasat lleva a cabo contactos para intentar involucrar a miembros de los Hermanos Musulmanes y su brazo político, el Frente de Acción Islámica (FAI), en el nuevo gabinete dentro de un plan para incluir al principal grupo opositor en el proceso político.

Al Wasat, que obtuvo el mayor número de escaños en la nueva Cámara Baja del Parlamento tras hacerse con un 17 de un total de 150 asientos, está coordinándose con otros grupos parlamentarios para intentar lograr una mayoría que respalde al nuevo Gobierno.

Tras la dimisión presentada por el primer ministro jordano, Abdalá Ensur, al monarca Abdalá II, falta que los bloques parlamentarios terminen sus conversaciones sobre la formación del próximo Ejecutivo, que deberá ser designado por el rey.

El líder de los Hermanos Musulmanes, que boicotearon los comicios, insistió en la necesidad de reformar la ley electoral y la Constitución, crear un tribunal constitucional y luchar contra la corrupción.

Además, pidió que el gobierno sea designado por el Parlamento y no por el rey, y que haya una separación real de poderes, entre otras demandas.

Estaba previsto que el nuevo Parlamento fuese inaugurado ayer por el monarca, si bien ese acto se pospuso al próximo 10 de febrero para dar más tiempo a los bloques a que forjen una mayoría en el Cámara Baja.

La fragmentación del voto en numerosos partidos pequeños y el alto número de escaños pertenecientes a independientes están dificultado la formación de tales bloques parlamentarios, según explicaron a Efe distintos analistas.

Esta situación se ha agravado después de que el líder del progubernamental Partido de la Corriente Nacional (PCN), Abdul Majali, renunciara a ser diputado en protesta por los malos resultados de su formación a nivel nacional.

Este grupo solo ganó un escaño por las listas cerradas mientras que se hizo con otros 18 en las circunscripciones locales, según Majali, si bien fuentes parlamentarias aseguran que estos últimos asientos pertenecen a candidatos tribales.