El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, comienza hoy las negociaciones para la formación de un nuevo gobierno después de que el jefe del Estado, Simón Peres, le entregara la petición formal.

Los representantes del primer partido que acudirán a un hotel en las afueras de Tel Aviv para negociar serán los del Yesh Atid, que dirige el ex periodista Yair Lapid y que, con 19 escaños, se convirtió en la segunda fuerza política del parlamento después de la coalición de Netanyahu, Israel Beitenu, que obtuvo 31.

Hoy también expondrán sus demandas los partidos Habayit Hayehudí, de Nafatali Benet, y los ultraortodoxos sefardíes del Shas, según la agenda publicada por distintos medios locales.

Se trata en los tres casos de las formaciones políticas más grandes de la XIX legislatura que han recomendado a Netanyahu para primer ministro.

Mañana, lunes, en una segunda ronda de contactos, los negociadores del Israel Beitenu se reunirán con los del ultraortodoxo Judaísmo Unido de la Torá y los centristas Hatenuá y Kadima.

El primer ministro, que ayer recibió el encargo de la formación de gobierno de manos del presidente Peres, tiene un plazo de 28 días para terminar las negociaciones aunque de no conseguirlo podrá solicitar una única prórroga de dos semanas adicionales.

Según el diario Yediot Aharonot esta primera ronda de contactos tiene el objetivo de conocer las demandas de cada partido y ubicarlos dentro de la realidad política que ve el primer ministro, para después avanzar en la negociación.

Una de las principales dificultades consistirá en congeniar las dispares ideologías y promesas electorales de cada uno de los posibles aliados en temas como la prestación igualitaria del servicio militar, la prevista subida de impuestos, el alto precio de la vivienda y el proceso de paz con los palestinos.

"Para no quedarse con una mayoría austera de 61 diputados (de los 120) el equipo negociador de Netanyahu deberá tender puentes entre las demandas de Shas y de Lapid sobre el servicio militar, y entre las de Lapid y Benet sobre el proceso de paz", afirma el Yediot Aharonot.

Lapid considera que Israel debe volver a las negociaciones con los palestinos de forma inmediata, mientras que Benet no contempla siquiera la fórmula de dos estados como solución al conflicto de Oriente Medio.

El diario Haaretz destaca hoy en portada que Netanyahu quiere relanzar el estancado proceso de paz, una misión para la cual necesitará reducir la influencia en su próximo gobierno de los partidos nacionalistas.

Al aceptar ayer el encargo de formar gobierno, el primer ministro israelí exhortó a los palestinos a regresar a la mesa de negociaciones, que abandonaron en 2010 después de concluir una moratoria de diez meses que Israel había declarado en la construcción de los asentamientos.