El secretario de Defensa de EE.UU., Leon Panetta, acusó a Irán de intensificar su campaña de desestabilización en Oriente Próximo mediante el contrabando de armas de defensa antiaérea a grupos extremistas, en una entrevista que publica hoy The Wall Street Journal.

Ese contrabando de misiles antiaéreos "se convierte en una amenaza, no solo para las aeronaves militares, sino también para las civiles", explicó el jefe del Pentágono, que calificó la situación de "escalada" en los esfuerzos de Irán por causar inestabilidad en la región.

El pasado 23 de enero, las autoridades de Yemen, con la ayuda de EE.UU., interceptaron un barco que transportaba esos misiles, suministrados presuntamente por la Guardia Revolucionaria, cuerpo de elite de las Fuerzas de Seguridad iraníes.

"Es una de las primeras veces que hemos visto eso", dijo Panetta sobre los envíos de ese tipo de armas.

Panetta está a punto de dejar por decisión propia el cargo en el que ha estado durante 19 meses, un periodo marcado en buena parte por la preocupación de EE.UU. acerca de las ambiciones nucleares de Irán.

El exsenador republicano Chuck Hagel, nominado por el presidente Barack Obama para sustituir a Panetta, afirmó el pasado jueves en el Senado que "todas las opciones deben estar sobre la mesa" para evitar que Irán obtenga un arma nuclear.

Hoy mismo, el vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, aseguró ante la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC) que aún hay margen para la negociación con Irán sobre su programa nuclear y tendió la mano a ese país para reabrir el diálogo, incluso bilateral, pero con condiciones.

En la entrevista con The Wall Street Journal, Panetta también se refirió a la amenaza que suponen las filiales de Al Qaeda que operan en el Norte de África y admitió que EE.UU. no tiene hoy en día las capacidades necesarias para enfrentarla.

"No estamos ni siquiera cerca. Tenemos mucho trabajo por hacer", indicó el secretario de Defensa, para quien ahora corresponde al Gobierno de Obama tomar una serie de decisiones políticas sobre si Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) y sus aliados "representan una amenaza inminente" para EE.UU.