Las guerras en Mali y Siria y el programa nuclear iraní coparán a partir de hoy la agenda de la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), uno de los encuentros de referencia a nivel global en materia de defensa y asuntos exteriores.

La 49 edición de la conferencia, el "Davos" de la Defensa, contará con la presencia del vicepresidente de EEUU, Joe Biden, la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, y el mediador de la ONU para Siria, Lajdar Brahimi, entre otros estadistas.

Además de las crisis de Mali y Siria -que estará representada por varios miembros de la oposición-, la MSC, que se prolonga hasta el domingo, volverá a prestar atención a la situación en Irán, entre la amenaza de un ataque israelí, el efecto de las sanciones internacionales y la decisión de Teherán de seguir adelante con sus programa nuclear.

A mediados de enero Francia respondió a la petición del Ejecutivo maliense y envió tropas al país africano para combatir a los grupos islamistas que desde el norte estaban tomando todo el territorio nacional y se acercaban ya a la capital Bamako.

En los últimos días, las fuerzas de Francia y Mali han tomado con éxito las ciudades de Tombuctú y Gao, y desde ayer se encuentran a las puertas de Kidal, tras tomar el aeródromo de esta localidad, retenidos por las inclemencias meteorológicas.

La mayoría de países europeos, si bien de forma tibia, se han comprometido a ayudar a París en esta guerra, aunque prestando simplemente apoyo logístico y sanitario.

En Siria, por su parte, los rebeldes -frágilmente unidos y algo apoyados desde el exterior- van ganando terreno al ejército del dictador Bashar al Asad, aunque a un enorme coste humano (60.000 muertos y 660.000 refugiados "oficiales", según la ONU) tras casi dos años de guerra.

En cuanto a Irán, el presidente de la MSC, Wolfgang Ischinger, abogó la semana pasada por tratar de resolver el conflicto en torno a su programa nuclear por vías exclusivamente diplomáticas.

Se mostró optimista a este respecto argumentando que tras las próximas elecciones en Irán, para este verano, podría darse la "mejor posibilidad" en años para que avancen las negociaciones multilaterales.

Destacó, en este sentido, que en la conferencia se darán cita representantes de Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea, Israel, Irán y la Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), todas las partes involucradas en el conflicto iraní.

Otros temas que tendrán su propia sesión de debate en la MSC serán la ciberseguridad, la crisis europea y la subsiguiente necesidad de integración militar, el creciente papel global de las potencias emergentes, la política energética y el ambiguo concepto de la "responsabilidad de proteger".

Este último punto ha suscitado cierta polémica en los años pasados, al haberse esgrimido por la comunidad internacional para intervenir en Libia o Mali, pero, en condiciones similares, no se emplea para actuar en Siria.

Ischinger destacó asimismo la participación estadounidense en la MSC, ya que Washington "establece sus prioridades" claramente al enviar a esta cita a Biden, que acudirá seguramente acompañado de los próximos secretarios de Estado, John Kerry, y Defensa, Chuck Hagel.

Entre los ministros participantes se encuentran los titulares de Exteriores de Alemania, Guido Westerwelle; Rusia, Serguéi Lavrov; Irán, Ali Akbar Salehi; España, José Manuel García-Margallo; Francia, Laurent Fabius; Brasil, Antonio Patriota; y Turquía, Ahmet Davutoglu.

García-Margallo tiene previsto participar en la ponencia que abordará la crisis de la deuda en la eurozona y sus consecuencias, mientras que Patriota intervendrá en la mesa redonda sobre la creciente responsabilidad global de los países emergentes, junto con representantes de China, Sudáfrica e India.

En total, a Múnich van a acudir 90 delegaciones nacionales, aproximadamente una docena de jefes de Estado y Gobierno, 70 ministros de Exteriores y Defensa, y 60 directores ejecutivos de grandes empresas.