La líder de la oposición de Birmania y Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, criticó hoy que el Gobierno de Japón no muestre arrepentimiento por los errores cometidos durante la colonización de los países vecinos en la primera mitad del siglo XX.

En su reunión con el alcalde de la ciudad noroccidental surcoreana de Incheon, Song Young-gil, la "dama de Rangún" destacó que Japón ha de asumir el reto de corregir errores del pasado, entre ellos el uso de mujeres surcoreanas como esclavas sexuales de sus soldados.

La premio Nobel de la Paz de 1991 dijo al alcalde de Incheon que todo el mundo comete errores, pero rechazar reconocerlos es un auténtico desacierto, según la agencia Yonhap, que citó a funcionarios del Ayuntamiento de la ciudad.

La activista birmana visitó en esta ciudad la biblioteca erigida en honor del fallecido Kim Dae-jung, presidente de Corea del Sur entre 1998 y 2003 que fue encarcelado durante las dictaduras militares de Park Chung-hee (1963-1979) y Chun Doo-hwan (1980-1988) y que recibió el premio Nobel de la Paz en 2000.

Al margen de esta visita, Aung San Suu Kyi recibió hoy también un doctorado "honoris causa" por parte de la Universidad Nacional de Seúl, la más prestigiosa del país, en reconocimiento a su lucha por promover los derechos humanos y la educación.

La "dama de Rangún" puso hoy punto final a su viaje de cinco días a Corea del Sur, donde ayer se le entregó el premio a los derechos humanos que la ciudad suroccidental de Gwangju le concedió en 2004 pero que no había podido recoger al haber estado sometida a arresto domiciliario por la dictadura militar birmana.

Suu Kyi también aprovechó su gira surcoreana para abordar asuntos de cooperación económica con el presidente del país, Lee Myung-bak, y citarse también con la presidenta electa que sustituirá a éste en febrero, Park Geun-hye.

Asimismo, tomó parte activa en las jornadas inaugurales de los Juegos Olímpicos Especiales de Invierno para discapacitados psíquicos que se celebran estos días en la ciudad alpina de Pyeongchang, al noreste del país.

La visita a Corea del Sur de esta carismática líder política de 68 años constituye su cuarto viaje al extranjero desde que recobró la libertad en 2010.