La organización humanitaria "Human Rights Watch" dijo hoy que, durante el proceso de confirmación de John Brennan como próximo director de la CIA, el Senado de EE.UU. debería "esclarecer" lo que éste sabía sobre el uso de la tortura por parte de la agencia de espionaje.

Brennan, nombrado el pasado 7 de enero por el presidente Barack Obama para sustituir al dimitido general David Petraeus, comparecerá ante una audiencia de confirmación del Comité de Inteligencia del Senado el próximo 7 de febrero y, previsiblemente, afrontará preguntas relacionadas con su paso por la CIA durante la presidencia del republicano George W. Bush.

Según exfuncionarios del Gobierno, Brennan, subdirector ejecutivo de la CIA durante la Administración Bush, tuvo conocimiento del uso de métodos coercitivos en los interrogatorios del organismo a presuntos terroristas, incluyendo la práctica de la "asfixia simulada", indicó el portal MSN News.

"John Brennan en los últimos años ha sido una figura que en momentos importantes ha tomado una posición positiva en relación a los derechos humanos, por ejemplo, buscando mayor transparencia en torno al uso de aviones no tripulados por parte de la CIA" y que éstos estén a cargo de las fuerzas militares, dijo en rueda de prensa Maria McFarland, analista de HRW.

"Sin embargo, sí nos preocupa el hecho de que él estuvo en la CIA en una posición bastante importante en la época en que la CIA estaba profundamente involucrada en torturas y abusos contra los derechos humanos..; en el pasado habló de la utilidad de enviar a personas a otros países para ser interrogadas y torturadas", precisó McFarland.

"Nuestra posición es que el Senado debe esclarecer el papel que tuvo Brennan en la época en que él estuvo dentro de la CIA, hacerle preguntas muy completas, muy específicas sobre qué hizo, qué supo, qué autorizó" y si tuvo un papel de dirigir la acción de la CIA en esos temas, enfatizó.

Asimismo, McFarland consideró necesario que el Senado de EE.UU. desclasifique un informe de inteligencia de 6.000 páginas sobre las acciones de la CIA, en particular su polémico programa de detenciones e interrogatorios de terroristas, durante la Administración Bush.

McFarland hizo esas declaraciones en Washington al difundir el informe de 2013 de HRW sobre los derechos humanos en más de 90 países y que, en el apartado sobre EE.UU., critica duramente las políticas penitenciaria, migratoria y la lucha antiterrorista a cargo del Gobierno de Obama, incluyendo los continuos abusos en el centro penal de la base naval en Guantánamo (Cuba).

Varios grupos en contra de la tortura han expresado objeciones al nombramiento de Brennan y, varios senadores, entre ellos el demócrata por Colorado, Mark Udall, han dejado en claro que exigirán explicaciones a Brennan sobre el programa secreto de la CIA.

En una declaración escrita, Udall dijo hoy que estaba "profundamente decepcionado" porque, tras una reunión con Brennan, éste "no sólo no estaba preparado para discutir los resultados importantes (del informe del Senado), sino que ni siquiera lo había revisado".

"Brennan nos prometió hoy revisar los resultados antes de la audiencia de confirmación del próximo jueves en el Comité de Inteligencia, y espero que el señor Brennan sea más abierto en su testimonio la próxima semana", dijo Udall.

"Entiendo que Brennan probablemente considere que no le conviene ni a él ni a la CIA criticar a la agencia que espera liderar, pero lo veo como una oportunidad de corregir el pasado, instituir las reformas necesarias y ayudar a restablecer la reputación de la CIA por la integridad y el rigor analítico", subrayó el senador de Colorado.

El informe del Senado -que incluye referencias a cárceles clandestinas para torturar a detenidos- fue aprobado por el Comité de Inteligencia del Senado a mediados de diciembre pasado y aún no ha sido desclasificado, a la espera de una revisión adicional por la Casa Blanca.