El presidente libanés, Michel Suleiman, afirmó hoy que espera que las promesas hechas ayer durante la Conferencia de Donantes de la ONU, celebrada en Kuwait, para ayudar al pueblo sirio sean reales y destacó que el asunto de los refugiados debe tratarse de forma global.

"Hemos recibido signos de un cierto apoyo, pero las precedentes experiencias no fueron alentadoras", dijo el mandatario a una delegación de la Asociación de Periodistas Árabes del Líbano, según medios de comunicación locales.

Suleiman expresó su esperanza de que las buenas relaciones con los países árabes, en especial con los del Golfo, contribuirán a "dar prioridad" a las necesidades que tiene el Líbano, que acoge a más de 223.000 sirios, que a mediados de año podrían superar los 450.000, según los últimos datos de la ONU.

Ayer, en la Conferencia de Donantes de Siria se prometió una ayuda de más de 1.500 millones de dólares para asistir al pueblo sirio.

Los países del golfo Pérsico realizaron los anuncios más destacables, principalmente Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, que prometieron la donación de 300 millones de dólares cada uno.

En opinión de Suleimán, el problema de los refugiados sirios necesita un "enfoque global, y si se plantea la necesidad de establecer campamentos (de refugiados en el Líbano) debe hacerse".

"Hay que seguir su flujo de cerca para discernir si se trata de un verdadero movimiento de refugiados o si no lo es. Sin embargo, nunca se cerrarán las puertas ante cualquier persona que tenga hambre, esté herida o enferma", señaló.

Por otra parte, el jefe del Estado libanés consideró que el Gobierno de Beirut emplea un término inadecuado para definir la política del país respecto a la crisis siria.

"Es incorrecto hablar de política de disociación, ya que se trata de neutralidad. No apoyamos ni al régimen ni a la oposición y nunca hemos participado en las reuniones que cualquiera de esas partes celebra", zanjó.