El ministro de Exteriores de Australia, Bob Carr, anunció hoy una nueva donación de 10,4 millones de dólares (7,7 millones de euros) en ayuda humanitaria en Siria, donde el conflicto interno se ha cobrado más de 60.000 vidas y cientos de miles de personas han sido desplazadas.

"Al igual que el resto de la comunidad internacional, Australia tiene la responsabilidad de asistir a las víctimas civiles de este conflicto que se han quedado sin comida, techo o servicios médicos esenciales", dijo Carr en un comunicado de prensa.

Con esta aportación, anunciada en la conferencia de donantes de la ONU para Siria que arrancó ayer en Kuwait, la ayuda humanitaria australiana para ese país árabe asciende a unos 43,2 millones de dólares (31,8 millones de euros), según datos oficiales.

La ayuda se repartirá en un 40 por ciento para el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la misma proporción para el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y el resto para las organizaciones internacionales que brindan servicios médicos y de emergencia.

En la reunión de Kuwait, que busca recaudar los 1.500 millones que la ONU calcula que necesita para su plan humanitario en los próximos seis meses, también se abordaron los planes para garantizar la seguridad de los trabajadores sanitarios en Siria, un plan que impulsa Australia.