El canciller argentino, Héctor Timerman, citó hoy a la embajadora de Israel en Buenos Aires, Dorit Shavit, para expresarle la "molestia" del Gobierno argentino ante el pedido de explicaciones formulado por Israel por la firma de un acuerdo entre el país sudamericano e Irán.

En una reunión en el Ministerio de Exteriores, Timerman transmitió a la diplomática "la sorpresa y molestia que causó en el Gobierno argentino" el pedido de explicaciones, dijo la Cancillería argentina en un comunicado.

Este martes, el embajador argentino en Tel Aviv, Carlos García, fue citado por la Cancillería israelí para solicitarle "explicaciones" por el memorando de entendimiento suscrito este domingo por Argentina e Irán para esclarecer el ataque terrorista en 1994 a la sede de la mutualista judía AMIA, en Buenos Aires.

En su comunicado de hoy, la Cancillería argentina volvió a rechazar la pretensión israelí al alegar que la firma del documento constituye "un acto soberano de Argentina que no involucra al Estado de Israel".

Este martes, al rechazar ya el pedido de explicaciones a su embajador en Tel Aviv, la Cancillería argentina había señalado en un comunicado que el atentado del 18 de julio de 1994 contra la sede de la AMIA "no involucró a ningún ciudadano israelí" y que "las víctimas fueron en su gran mayoría ciudadanos argentinos e incluyen a seis ciudadanos bolivianos, dos polacos y un chileno".

Según el documento suscrito por Argentina e Irán, ambos países crearán una comisión de juristas que revisará las actuaciones judiciales en torno al atentado y recomendará un plan de acción para su esclarecimiento.

El acuerdo prevé la realización de interrogatorios a los requeridos por la Justicia argentina, ocho iraníes y un libanés, pero en Teherán.

El memorando deberá ser tratado en el Congreso argentino ya que el acuerdo establece que sólo entrará en vigencia una vez que reciba la ratificación parlamentaria de ambos países.

El atentado con coche-bomba contra AMIA, en el que murieron 85 personas, fue el segundo ataque terrorista contra intereses judíos en Argentina, después de que 29 personas muriesen en 1992 debido a la explosión de una bomba frente a la embajada de Israel en Buenos Aires.

La comunidad judía atribuye a Irán y a Hizbulá la planificación y ejecución de ambos atentados.