El presidente saliente surcoreano, Lee Myung-bak, y su sucesora, Park Geun-hye, se reunieron hoy en Seúl con la líder opositora birmana, Aung San Suu Kyi, a la que mostraron su apoyo para afrontar el proceso de democratización de su país.

Suu Kyi, de 68 años, llegó ayer a Corea del Sur, en su primera visita a la cuarta economía de Asia, para buscar la cooperación de las autoridades surcoreanas en materia de educación y desarrollo económico, detalló hoy una portavoz presidencial en declaraciones recogidas por la agencia Yonhap.

En la reunión de Suu Kyi con Lee, este manifestó el interés de Seúl por intentar incrementar su ayuda económica a Birmania, así como por favorecer las oportunidades para las futuras generaciones del país del Sudeste Asiático.

Lee, además, recalcó que tanto el desarrollo económico como el democrático de Birmania constituyen un proceso que, en su opinión, se debe "realizar al mismo tiempo".

Por su parte, la premio Nobel de la Paz en 1991 subrayó la necesidad de mejorar la educación y reducir el alto índice de desempleo juvenil a través, por ejemplo, de facilitar la llegada de trabajadores a Corea del Sur.

El primer encuentro de Suu Kyi con la presidenta electa Park estuvo cargado de emotividad, al tratarse de dos mujeres cuya vida ha estado marcada por la política y las tragedias familiares.

Park, de 60 años, soltera y sin hijos, ha estado ligada gran parte de su vida a la política desde que en 1974, con solo 22 años, asumió el papel de primera dama después de que un terrorista norcoreano asesinara a su madre, Yuk Young-soo.

Además, en 1979 el jefe de inteligencia surcoreano asesinó a su padre, el dictador Park Chung-hee, y Park Geun-hye quedó apartada de la vida pública durante casi dos décadas.

El padre de Suu Kyi, Aung San, considerado el héroe de la independencia del país, fue asesinado en 1974 por sus rivales políticos, mientras que ella lideró a finales de los años 80 un movimiento democrático que le valió 15 años de arresto domiciliario por ser considerada una amenaza para la dictadura.

Como parte de su agenda en Corea del Sur, la conocida como "Dama de Rangún" asistió hoy también a la ceremonia inaugural de las Olimpiadas Especiales de Invierno de Pyeongchang 2013, en las que participarán más de 2.300 atletas con discapacidad mental de 111 países de todo el mundo.

El viaje a Corea del Sur es el cuarto al extranjero desde que Suu Kyi recobró la libertad en 2010, tras la disolución de la última junta militar.