Argentina iniciará las tareas de investigación para determinar las razones por las cuales se averió y hundió en un puerto de la Armada argentina el buque "Santísima Trinidad", que participó en 1982 en la guerra de las Malvinas.

"El buque a partir de hoy quedó asentado y estático para permitir el ingreso y comenzar con la investigación pertinente", dijo hoy el Ministerio de Defensa en un comunicado.

El titular de esa cartera, Arturo Puricelli, realizó hoy en la base naval de Puerto Belgrano, donde se encontraba amarrado el buque, una reunión de trabajo con miembros de la Armada, fuerza de la que han sido separados dos de sus miembros tras el hundimiento del navío.

Puricelli subrayó que "lo mejor para la Armada argentina es que se conozcan las verdaderas razones del hundimiento" y exigió "absoluta transparencia y objetividad" para saber "con precisión lo sucedido".

El pasado viernes, Puricelli ordenó separar de sus cargos al jefe de Mantenimiento y Arsenales de la Armada, Alberto Francisco García Grigioni, y al jefe del Grupo de Desafectación del Ex-Destructor "Santísima Trinidad", Lorenzo Veccia.

El ministro manifestó la semana pasada que no descartaba "bajo ningún aspecto la posibilidad de un sabotaje" al buque, que está fuera de servicio desde 2004.

El "Santísima Trinidad" se encontraba amarrado en Puerto Belgrano (unos 700 kilómetros al sur de Buenos Aires) a la espera de ser desguazado y tenía una vigilancia mínima para garantizar su flotabilidad.

La Armada argentina informó hace diez días que la nave sufrió una avería a raíz de la rotura de una tubería de 6 pulgadas, lo que ocasionó un importante ingreso de agua que superó la capacidad de las bombas de achique del navío.

El "Santísima Trinidad" fue el primer busque dotado con misiles armado en astilleros argentinos pero, a principios de la década de los noventa, la Armada decidió utilizarlo para extraer repuestos destinados a una nave gemela, el "Hércules".