Los cerca de 15.000 colegios electorales de la República Checa cerraron hoy sus puertas a las 13.00 GMT para dar paso al escrutinio del que saldrá el nuevo presidente del país y sucesor del euroescéptico Vaclav Klaus.

El ex primer ministro socialdemócrata Milos Zeman y el aristócrata y ministro de Exteriores Karel Schwarzenberg son los contendientes de estas elecciones, cuyo resultado definitivo se espera para las 15.00 GMT.

No habrá encuestas a pie de urna, ni en la cadena pública Ceska Televize, ni en las privadas NOVA y PRIMA, que informarán sobre la evolución del escrutinio.

Los casi 8,5 millones checos con derecho a voto pudieron ejercer hoy este derecho constitucional desde las 07.00 GMT, y ayer desde las 13.00 hasta las 21.00 GMT.

Se estima que habrá una participación algo superior al 61 % de la primera vuelta, celebrada hace dos semanas, y en la que Zeman ganó con el 24 % de los sufragios, seguido por Schwarzenberg a sólo 8 décimas.

Los últimos sondeos dan ventaja a Zeman, aunque en la primera ronda tampoco nadie contaba con Schwarzenberg, quien al final logró cómodamente pasar a la segunda y decisiva vuelta electoral.

Este proceso electoral ha estado precedido por una dura y polémica campaña, en la que se abrieron heridas de la posguerra, y en la que no han faltado acusaciones de nazismo y de clientelismo con la mafia.