El producto interior bruto (PIB) de Siria se desplomó un 18 por ciento desde el inicio de la guerra, según un estudio de Naciones Unidas cuyos resultados adelantó hoy en Chile su vicesecretario general, Jan Eliasson.

"Hay un estudio económico que se va a conocer pronto, que dice que el PIB de Siria se redujo un 18 % por la guerra, y si la guerra continúa este año probablemente caerá alrededor el 40 % respecto a hace dos o tres años", explicó.

Eliasson sostuvo hoy un encuentro con un reducido grupo de periodistas en Santiago de Chile, donde este fin de semana participará en la Cumbre entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y la Unión Europea (CELAC-UE).

Con una larga experiencia en la resolución de conflictos, sus principales prioridades se centran actualmente en Malí y Siria, donde, según dijo, cada día mueren 80 personas en los enfrentamientos entre los leales al régimen de Bachar Al Asad y las fuerzas rebeldes.

El vicesecretario general de la ONU se declaró "muy preocupado" por la situación humanitaria actual, ya que el conflicto ha provocado que 650.000 personas se hayan refugiado en países vecinos y que 4 millones de personas estén "en riesgo".

Según apuntó Eliasson, Naciones Unidas busca un acuerdo político entre las partes, pero la falta de consenso en el seno del Consejo de Seguridad, donde China y Rusia se han puesto al lado del Gobierno sirio, dificulta la labor del organismo multilateral.

Rusia y China han ejercido su poder de veto en tres ocasiones, la última de ellas el pasado julio, para impedir que el Consejo de Seguridad presione a Damasco con una amenaza de sanciones si no detiene el uso de armamento pesado.

"Esperamos que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas pueda emitir una resolución que haga posible desarrollar nuestro trabajo más activamente, pero, como saben, el Consejo de Seguridad está dividido", explicó Eliasson, quien fue ministro de Exteriores de Suecia en 2006.

"Hay diferentes visiones en el Consejo, que significan que no tenemos la misma posibilidad de presión sobre las dos partes en conflicto para lograr un acuerdo político", añadió el diplomático, que aboga por una "transición negociada en Siria".

"Creemos que una victoria militar puede ser una posibilidad muy distante y puede ser mucho más dolorosa", advirtió Eliasson al defender la labor del negociador de la ONU en Siria, pero insistió en reclamar un mayor apoyo del Consejo de Seguridad.