El viceministro de Interior libio, Abdala Masud, mostró hoy su extrañeza por la decisión del Ministerio de Exteriores del Reino Unido de urgir a los ciudadanos británicos a abandonar la ciudad libia de Bengasi por una amenaza "específica e inminente" contra occidentales.

En unas declaraciones a la agencia oficial libia WAL, Masud mostró su estupor y criticó la manera de actuar de Londres.

"Si el Ministerio de Exteriores británico teme por sus ciudadanos por cualquier amenaza podría retirarlos con toda tranquilidad sin causar tanto revuelo ni excitación", dijo.

Agregó que el comunicado difundido ayer por las autoridades británicas "ha provocado un mayor temor en las distintas misiones diplomáticas y empresas extranjeras en Bengasi, e incluso les ha llevado a plantearse seriamente abandonar la ciudad".

La Administración libia, por su parte, no ha recibido ningún informe o notificación del Gobierno británico sobre los supuestos peligros que amenazan a los miembros de su comunidad, según un comunicado del Ministerio de Interior libio, recogido por WAL.

En este sentido, el portavoz oficial de Interior, Maydi al Arfi, indicó que habían llamado a la Embajada británica en Trípoli para pedir explicaciones, pero aún están esperando una respuesta.

"Tenemos noticias de una amenaza específica e inminente sobre los occidentales en Bengasi, por lo que urgimos a todos los nacionales británicos que continúan allí, en contra de nuestros consejos, a que abandonen la ciudad inmediatamente", señalaba el Foreign Office ayer en un comunicado.

El Gobierno de Australia se unió hoy al llamamiento británico y también ha pedido a sus ciudadanos que abandonen de inmediato Bengasi, la segunda ciudad del país.

"Somos conscientes de que hay una amenaza específica e inminente contra occidentales en Bengasi. Todos los ciudadanos australianos en Bengasi deben abandonarla inmediatamente", señala hoy una alerta publicada en el portal del Ministerio de Exteriores.

El diputado del consejo local de Bengasi Mohamed al Taib declaró a Efe que hay "una mano oculta que desgraciadamente quiere manipular la seguridad de Bengasi", aunque no ofreció más detalles.

Para Al Taib, responsable de coordinación de los asuntos de seguridad de la ciudad, el Reino Unido está en su derecho de proteger a sus ciudadanos.

Desde el pasado verano, la ciudad de Bengasi ha sido escenario de numerosos atentados, varios contra misiones diplomáticas como la estadounidense, la británica o la italiana, así como asesinatos de responsables libios de seguridad.

El más grave tuvo lugar el pasado 11 de septiembre, cuando el embajador estadounidense en Libia, Chris Stevens, murió en un ataque al consulado de Bengasi, junto con otros tres ciudadanos estadounidenses.