Los recientes atentados en Grecia contra periodistas, sedes políticas y un centro comercial han elevado la tensión entre el Gobierno y el principal partido de la oposición, el izquierdista Syriza, que acusa al Ejecutivo de haber manipulado un vídeo para vincularle con la violencia.

"Atrapado en una política desesperada y destructiva, (el partido conservador) Nueva Democracia (ND) y el Gobierno han decidido no responder a los argumentos de fondo de la oposición. Su único argumento son las mentiras y echar lodo", denunció hoy la Coalición de Izquierda Radical (Syriza) en un comunicado.

Esta semana, el partido de Andonis Samarás, ND, hizo público un vídeo en el que aparentemente el diputado de Syriza Vangelis Diamantopulos llamaba a tomar las armas, criticaba el desalojo de la casa okupa Villa Amalía y decía que el verdadero "símbolo de ilegalidad" era el centro comercial The Mall, que sólo unos días después fue objeto de un atentado.

El miércoles, el portavoz del Gobierno, Simos Kedikoglu, se refirió al político izquierdista como "amigo de los terroristas" y "anarquista" y lo acusó de haber señalado a The Mall como objetivo de atentados.

Syriza acusó por ello al Gobierno de "manipulación" y de haber sacado de contexto las declaraciones de Diamantopulos, por lo que hizo público el discurso completo del diputado.

"(El Gobierno) está diciendo a la gente: 'Exasperados como estáis, sólo os queda suicidaros o empuñar una pistola'. Nosotros decimos: 'Uníos a nosotros y convertid esa rabia en un movimiento creativo'. Este es el mensaje de Syriza", es la versión completa de las declaraciones que han sembrado la polémica.

El partido izquierdista ha presentado una queja ante el Consejo de Radiotelevisión para que investigue la difusión del montaje de ND y ha amenazado con demandar al partido de Samarás ante los Tribunales.

El cruce de acusaciones entre ambos partidos ha sido continuo desde el inicio de los atentados y los diputados opositores han calificado al ministro de Orden Público, Nikos Dendias, de "amigo de la Junta Militar", mientras que éste ha tachado a los dirigentes de Syriza de "pequeños Goebbels", en referencia al responsable de la propaganda del régimen nazi.

Tanto los miembros de Syriza como diversos intelectuales han acusado al Gobierno de rescatar el lenguaje de la Guerra Civil, que entre 1946 y 1949 enfrentó a comunistas y nacionalistas en una cruenta lucha, y de aumentar la tensión.

Las encuestas de intención de voto de las últimas semanas dan prácticamente un empate técnico entre ambos partidos.