La investidura del presidente de EE.UU., Barack Obama, la siguieron miles de espectadores, pero quizá los más inesperados fueron el grupo de presos que la vieron desde la prisión de la base militar estadounidense de Guantánamo.

"Los detenidos de Guantánamo tienen acceso a televisión en directo vía satélite y radio y siguen con atención los eventos mundiales, incluido las elecciones de EE.UU.y la investidura", indicó el capitán Robert Durand, portavoz de la base.

Según explicó en un correo enviado a Efe, los detenidos también reciben periódicos de todo el mundo, incluidos en árabe, farsi y pasto, "normalmente con una semana de retraso de su publicación".

La base recibe la programación de radio y televisión a través del satélite Galaxy 19, "que ofrece una gran variedad de programas en abierto", en idiomas como árabe, farsi, inglés, ruso, español.

En cuanto a la programación, estos canales ofrecen "una amplia gama de noticias, deportes, drama, programas familiares, religión, música artes y cultura", indicó.

No obstante, un asesor cultural de la base "selecciona" una variedad de canales que son "culturalmente apropiados".

El capitán indicó que ver la televisión "es una decisión individual" de los prisioneros y son los propios detenidos los que deciden qué canal quieren ver, "si es que quieren".

Dependiendo de la configuración de los módulos, en los que son distribuidos, según su comportamiento, la televisión se encuentra en un área común o en una sala ("media room") en la que tienen un televisor.

Algunos presos en determinados bloques "prefieren no ver nada de televisión", indicó el capitán Durand.

Por otra parte, los detenidos también pueden ver películas y programas de televisión disponibles en la biblioteca del penal militar.

Según Durand, en esta biblioteca los presos cuentan con un total de 20.000 libros y videos informativos, educativos y de recreo.

La segunda investidura de Obama fue menos seguida en las televisiones y radios de EE.UU. que la primera, hace cuatro años, con un descenso del 22 % de espectadores, según un sondeo de la empresa encuestadora Gallup.

Gallup destacó en su sitio web que los números obtenidos este lunes son "similares" a los cosechados durante la segunda ceremonia de investidura del expresidente George W. Bush en 2005, cuando un 40 % de estadounidenses siguió la ceremonia y un 33 % dijo haberse informado de ella.

El presidente Obama firmó un decreto tras asumir el cargo en 2009 para cerrar el penal, aunque en 2010 tuvo que recular por las dificultades logísticas, diplomáticas y judiciales del proceso, así como por la oposición de los republicanos.

No obstante, en el primer día de trabajo del segundo mandato de Obama, su portavoz Jay Carney, aseguró que "el presidente sigue comprometido" a cerrar la cárcel de Guantánamo.

La base de Guantánamo fue creada por su predecesor, George W. Bush, para mantener en cautividad a los detenidos en la guerra contra el terrorismo.

"(Obama) ha acordado con líderes militares, así como con su inmediato predecesor que debemos hacerlo (cerrar la prisión)", aseguró Carney el martes en la primera rueda de prensa tras la investidura de Obama.