La ONU y la Liga Árabe mostraron hoy su "apoyo total" a la labor de mediación que está haciendo en Siria su representante especial para ese país, Lajdar Brahimi, tras las críticas del régimen sirio al mediador internacional.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, respaldaron el trabajo de Brahimi en la "tarea excepcionalmente difícil" que tiene por delante para ayudar a encontrar una "solución política" a la crisis siria.

El espaldarazo de Ban y Al Arabi a Brahimi llega después de que hace unas semanas el régimen de Bachar al Asad acusara al mediador internacional de tener una "inclinación flagrante" en favor de la oposición siria.

El representante especial aseguró el pasado 9 de enero en una entrevista a la cadena británica BBC que el plan de tres fases que había propuesto Al Asad días antes para intentar resolver la crisis era "sectario" y "parcial".

"Lo dicho por Brahimi se sale de la esencia de su misión y demuestra de forma flagrante su inclinación hacia posturas de partes conocidas por su conspiración contra Siria y contra los intereses del pueblo sirio", subrayó entonces el régimen de Damasco.

Brahimi, un veterano diplomático argelino, asumió el cargo a principios de septiembre pasado, en sustitución de Kofi Annan, quien abandonó la mediación al ser incapaz de sacar adelante su propuesta para detener la violencia en Siria.

El conflicto en ese país ha costado la vida al menos a 60.000 personas desde que estalló en marzo de 2011 hasta noviembre pasado, mientras que el éxodo de desplazados supera ya los dos millones, según los últimos datos de las Naciones Unidas.