Nicaragua conmemoró hoy el aniversario número 46 de la "masacre en la Avenida Roosevelt", en el que perdieron la vida unas 300 personas a manos de la extinta Guardia Nacional.

Sobre la antigua Avenida Roosevelt de Managua, hoy llamada "Paseo Peatonal Augusto C. Sandino", hubo dos celebraciones, una de organizaciones civiles opositoras y otra de los diputados del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Las organizaciones civiles, lideradas por la Unión Ciudadana Nicaragüense (UCN), recordaron que la marcha del 22 de enero de 1967 se dio para protestar contra la continuidad de la dictadura somocista, tal como hoy la oposición reclama a Daniel Ortega.

En una proclama leída en el sitio donde murieron cientos de simpatizantes de la Unión Nacional Opositora (UNO), las organizaciones compararon la dictadura del entonces candidato a presidente, Anastasio Somoza Debayle, con el estilo de Gobierno de Ortega.

Somoza era el jefe de la Guardia Nacional y a la vez candidato a la Presidencia, cuando ordenó disparar contra la manifestación en la Avenida Roosevelt.

"Ellos exigían el fin de la reelección y elecciones limpias y transparentes, (pero) esta concluyó con una masacre, a partir de ahí, el dictador Anastasio Somoza Debayle se mantendría en el poder. En la Nicaragua actual, el orteguismo ha terminado de configurar una dictadura", indica la proclama.

Una representante de la UCN, Azahela Solís, dijo que en 1967 "aparentemente había estabilidad e ingresos económicos, pero cuando hay inestabilidad, las dictaduras responden, igual que ahora en Nicaragua, que no podemos decir que, por no haber masacre, no hay dictadura".

Ortega fue reelegido en medio de denuncias de fraude en 2011 y tras una interpretación de la Constitución Política de Nicaragua que prohibía la reelección inmediata.

En el mismo lugar de la masacre, con algunas horas de diferencia, un grupo de diputados del FSLN hicieron presencia con una ofrenda floral para mostrar "nuestro compromiso con la sangre derramada", por las víctimas, dijo a periodistas el diputado y presidente de la bancada sandinista, Edwin Castro.

Sobre el reclamo opositor de "elecciones limpias y transparentes", el presidente del parlamento y miembro del FSLN, René Núñez, expresó que "en este país los ciudadanos tienen derecho a opinar lo que les parezca".

Núñez, visiblemente irritado por los señalamientos de que el Gobierno de Ortega es dictatorial, afirmó lacónicamente que lo que se apoya es que "el pueblo sea presidente de verdad".

Según la historia política de Nicaragua, en 1967 Somoza Debayle era quien tomaba las decisiones del país desde su posición como jefe de la Guardia Nacional. Su familia gobernó por cuatro décadas hasta 1979, cuando la revolución popular lo envió al exilio.

Ortega es considerado el presidente de Nicaragua con más poder desde Somoza Debayle pues su partido domina los cuatro poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Electoral, así como la mayoría de gobiernos municipales. Además, es jefe supremo de la Policía Nacional y del Ejército de Nicaragua.