El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó hoy por unanimidad imponer nuevas sanciones contra Corea del Norte después del lanzamiento de un cohete de largo alcance el pasado mes de diciembre.

Los quince miembros del Consejo ordenaron congelar los activos del Comité Coreano de Tecnología Espacial encargado del lanzamiento y de otros organismos norcoreanos, así como restricciones de viaje fuera del país a varios funcionarios norcoreanos.

Corea del Norte lanzó el pasado 12 de diciembre un cohete de largo alcance Unha-3, que aparentemente logró poner en órbita por primera vez en su historia un satélite de observación, y EE.UU. y Corea del Sur buscaban que la ONU reforzara las sanciones contra Pyongyang.

El Consejo ordenó también congelar los activos de Bank of East Land, que presta apoyo a la exportadora de armas Green Pine, y de la minera Korea Mining Development Trading Corp (KOMID), responsable de la mitad de las armas que exporta Corea del Norte, entre otros.

Además, el máximo órgano de decisión de la ONU prohibió viajar a Paek Chang-Ho, funcionario superior y jefe del centro de control de satélites del comité, a Chang Myong-Chin, gerente general de la estación de lanzamiento de satélites Sohae.

La prohibición de viajar afecta también a Ra Ky'ong-su y Kwang-il, dos funcionarios del banco Tanchon Commercial Bank (TCB) que financia las actividades de KOMID, y Kwang-il, según el texto de la resolución aprobado hoy.

El Consejo volvió a condenar el lanzamiento del cohete y exigió al régimen de Pyongyang que no realice nuevos lanzamientos usando tecnología de misiles balísticos y que abandone sus programas nucleares de manera "completa, verificable e irreversible".

Además, reafirmó su deseo de encontrar una solución "pacifica, diplomática y política", celebró los esfuerzos mediadores que se están haciendo y subrayó la necesidad de evitar toda acción que pueda agravar las tensiones en la zona.

EE.UU. y Corea del Sur mantienen que ese proyecto espacial encubre un ensayo ilegal de misiles balísticos y que el cohete era en realidad un proyectil derivado de su misil de largo alcance Taepodong-2 con capacidad para alcanzar territorio estadounidense.

El lanzamiento del cohete en diciembre pasado recibió la condena de una gran parte de la comunidad internacional, incluido de China, el principal aliado del régimen norcoreano ahora encabezado por Kim Jong-un.