El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, nombró hoy un comité para investigar la situación de los presos en las cárceles afganas después de que el domingo la ONU denunciara haber conocido un alto número de casos de tortura en ellas.

Según un comunicado oficial, la delegación estará formada por el subdirector de la Comisión Afgana de Supervisión Constitucional, consejeros legales del Ministerio de Interior, de los servicios secretos y miembros de las Naciones Unidas.

"El equipo tiene el cometido de investigar las alegaciones de tortura, maltrato, amenazas de muerte y abusos sexuales en las prisiones así como la mala conducta (de los funcionarios) durante los interrogatorios y los juicios", se indica en la nota.

La decisión de Karzai llega después de que el pasado fin de semana, la misión afgana de la ONU (UNAMA) difundiera un informe en el que criticó que aún existen "comportamientos ilegales e irrespetuosos" hacia los detenidos en diferentes centros penitenciarios del país.

Según el estudio, más de la mitad de los 635 presos entrevistados (326) dijeron haber recibido malos tratos y torturas en 34 centros de la policía y de los servicios secretos afganos (NDS) entre octubre de 2011 y el mismo mes de 2012.

Pese a que los tratos violentos a cargo del NDS descendieron respecto al informe anterior, el número de casos de tortura infligida por los cuerpos policiales aumentó.

"Los hallazgos son motivo de gran preocupación", afirmó sobre el informe el jefe de la UNAMA, Jan Kubis.

Kubis argumentó que, pese a que el esfuerzo del Gobierno afgano ha sido "visible" y ha tenido algún "resultado positivo", el sistema no es "suficientemente robusto".

"Hay una persistente falta de atribución de responsabilidades a los que perpetran tortura y muy poca investigación", subrayó por su parte la directora de Derechos Humanos de la organización multilateral en Afganistán, Georgette Gagnon.

Según Gagnon, el problema no se puede resolver con entrenamiento o leyes, sino que requiere de un sistema fuerte de atribución de responsabilidades.

El comité encargado de investigar la situación de los presos en la cárceles afganas deberá enviar al presidente en un plazo de dos semanas un informe con las pesquisas, en el que identifique a aquellos que han perpetrado torturas.