El hermético régimen comunista de Corea del Norte descartó hoy retomar las negociaciones para su proceso de desnuclearización, horas después de que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara nuevas sanciones tras el lanzamiento de un cohete de largo alcance en diciembre.

En un comunicado remitido por el Ministerio de Exteriores norcoreano a la agencia estatal del país, KCNA, el régimen informó de que "no habrá más conversaciones sobre la desnuclearización de la península coreana en el futuro", aunque sí abrió la puerta a conversaciones para garantizar "la paz y la seguridad".

"Debido al empeoramiento de la política hostil de EEUU sobre Corea del Norte, tanto las conversaciones a seis bandas como la declaración conjunta del 19 de septiembre se declaran nulas y la desnuclearización de la península ha llegado a su fin", detalló el despacho.

Las conversaciones a seis bandas sobre el fin del programa nuclear norcoreano, en las que participaban las dos Coreas, EEUU, China, Japón y Rusia, se encuentran estancadas desde que en 2008 Pyongyang decidió retirarse tras recibir sanciones de la ONU por efectuar pruebas con misiles de largo alcance.

No obstante, tras conocer hoy las nuevas sanciones, el país comunista avisó de que "llevará a cabo acciones para fortalecer la capacidad de defensa militar, incluida la disuasión nuclear", según el comunicado del régimen liderado por Kim Jong-un.

Según analistas surcoreanos citados por la agencia Yonhap, este comentario podría abrir las puertas a nuevos ensayos nucleares por parte de Corea del Norte, tras los realizados en 2006 y 2009 y ante indicios que sugieren que podría estar preparado para nuevas pruebas.

Horas antes del despacho de Pyongyang, los quince miembros del Consejo de Seguridad de la ONU ordenaron congelar los activos del Comité Coreano de Tecnología Espacial encargado del lanzamiento y de otros organismos norcoreanos, y ordenaron restricciones de viaje fuera del país a varios funcionarios norcoreanos.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, reiteró además la necesidad de utilizar el diálogo como única vía para lograr una península de Corea sin armas nucleares y una paz duradera en la región, mientras que instó a todas las partes a reanudar las conversaciones a seis bandas.

Estas nuevas sanciones se producen después de que el pasado 12 de diciembre Corea del Norte puso en órbita un satélite a través de un cohete de largo alcance, una acción que recibió la condena generalizada de la comunidad internacional, al considerarla un ensayo encubierto de misiles.