El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, respaldó hoy la operación militar francesa en Mali, pero recalcó que los progresos militares frente a los extremistas deben ir acompañados por pasos políticos para restaurar el orden constitucional en el país.

"Aplaudo a Francia por su decisión valiente de desplegar tropas" ante la "grave amenaza" que sufría Mali por parte de "insurgentes extremistas", afirmó Ban en su primera conferencia de prensa del año en la sede de la organización.

Sin embargo, el secretario general dejó claro que fue el golpe militar del año pasado y el colapso de la democracia maliense "lo que abrió la puerta a los extremistas".

La intervención francesa se lanzó hace cerca de dos semanas ante el "preocupante avance hacia el sur de los grupos extremistas", recordó.

Ban afirmó que "los avances militares deben ser complementados por esfuerzos para restaurar plenamente el orden constitucional y la legitimidad en Bamako".

Si bien reconoció que hay grupos extremistas islámicos "con los que no es posible un diálogo en este momento", Ban dijo que hace falta "dejar la puerta abierta para las negociaciones con los grupos que rechacen el terrorismo".

Ban subrayó también el grave problema humanitario que sufre el país, y dijo que las agencias de Naciones Unidas están trabajando para cubrir las necesidades de una crisis que ha obligado a unas 350.000 personas a huir de sus hogares.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas celebrará esta tarde otra sesión informativa sobre la situación en Mali, la segunda después de que Francia decidió enviar tropas en apoyo del Gobierno de Bamako.