El español, la lengua de la minoría más numerosa de EE.UU., se hizo hoy un hueco durante la ceremonia de investidura del presidente Barack Obama, en la que participaron de forma destacada tres representantes de origen latino: la jueza del Tribunal Supremo Sonia Sotomayor, el poeta Richard Blanco y el reverendo Luis León.

"Señor presidente, vicepresidente, que Dios os bendiga todos sus días", dijo León, párroco de origen cubano de la iglesia episcopaliana de St. John's en Washington, al bendecir en español a Barack Obama y a Joe Biden en la escalinatas del Capitolio ante cientos de miles de personas.

Por su parte, el poeta Richard Blanco, el primer latino en recitar un poema en honor del presidente durante su investidura, celebró la diversidad de la experiencia estadounidense y recordó también en español el "buenos días" con que lo saludaba su madre durante su infancia en Miami.

Previamente, Sonia Sotomayor, la primera jueza latina en la historia del Tribunal Supremo de EE.UU., fue la encargada de tomar juramento al vicepresidente, Joe Biden.

En las primeras filas también se encontraba la popular actriz de origen mexicano Eva Longoria, copresidenta del Comité de la Inauguración Presidencial, y que se ha destacado por su implicación en la campaña para la reelección del presidente Obama el pasado año.

Longoria fue la encargada de presentar la fiesta "Latino Inaugural 2013" que reunió en el Centro John F. Kennedy para las Artes de la capital a algunos de los principales apoyos del presidente Obama entre la comunidad latina anoche.

Entre los asistentes figuraron Marc Anthony, José Feliciano, Rita Moreno, Antonio Banderas y Prince Royce.

La importancia de la comunidad latina en EE.UU. se observa no solo en su peso demográfico, con más de 50 millones de personas, sino en su creciente implicación electoral, con más de diez millones que acudieron a las urnas el pasado noviembre.

Más si cabe para los demócratas, que han sabido explotar las dudas y los recelos de la comunidad latina respecto a los republicanos, incapaces por el momento de acercarse a esta comunidad en ascenso dentro de EE.UU.

Muestra de ello es que el presidente Obama se impusiese con comodidad y lograse recabar el apoyo de 7 de cada 10 votantes hispanos en noviembre.

"Es celebración latina e hispanoamericana (...) El otro candidato (el republicano Mitt Romney) no conectó con la comunidad latina, nos dejó en un segundo plano", señaló Tomás Téllez a Efe, inmigrante peruano residente en el vecino estado de Maryland.

Téllez esperaba junto a su hija en la avenida Pensilvania, por la que discurre la comitiva presidencial, que conecta el Capitolio y la Casa Blanca.

Pese a mostrar su "felicidad" por la victoria de Obama, Téllez aprovechó la oportunidad por recordar la promesa incumplida del presidente en su primer mandato.

"Esperamos que avance en la reforma migratoria, él mismo reconoció que no había cumplido su promesa", subrayó.

El vicepresidente Joe Biden pareció no olvidar esto y logró encontrar sitio en su apretada agenda entre las múltiples fiestas y eventos que se celebraron el fin de semana de investidura en Washington para agradecer el apoyo de donantes y pasar por la "Latino Inaugural 2013".

"Estamos aquí para honraros (...) Finalmente, en las elecciones de noviembre, vosotros hablasteis", aseguró Biden anoche ante los asistentes a la principal fiesta latina.

Allí se encontraba Julián Castro, popular alcalde de San Antonio (Texas), y al que se le ubica en las quinielas como uno de los posibles candidatos presidenciales demócratas a la Casa Blanca para 2016.