Unos 6,3 millones de austríacos están llamados hoy a la urnas para decidir en referendo si continúa el servicio militar obligatorio o se crea un Ejército profesional, con los últimos sondeos apuntando a una victoria del actual modelo.

La votación comenzó a las 6.00 horas GMT y se prolongará hasta las 16.00 GMT. Las primeras encuestas a pie de urna saldrán nada más cerrar los colegios electorales.

El debate ha dividido la coalición de Gobierno que forman socialdemócratas y conservadores, con los primeros abogando por un Ejército profesional y los segundo por mantener todo como hasta ahora.

Austria, un país neutral desde 1955 y con uno de los presupuestos de defensa más bajos del mundo, menos de un 0,8 % del PIB, podría resistirse así a la tendencia hacia un Ejército profesional, con el que cuentan ya 21 de los 27 socios de la Unión Europea (UE).

En Austria los hombres deben pasar seis meses de servicio militar o nueve meses de prestación social sustitutoria al cumplir los 18 años.

Muchos de los jóvenes se deciden por la prestación social, y dedican su tiempo a labores en favor de la comunidad como conducir ambulancias, prestar primeros auxilios y asistir a ancianos con problemas de movilidad, entre otras actividades.

El temor a que al desaparecer la prestación obligatoria no se encuentre personal para atender esos servicios asistenciales es la principal causa para que en las encuestas una mayoría apueste por mantener el actual sistema, según todos los análisis.

Los democristianos han jugado esa carta argumentando que no habrá suficientes soldados para ayudar en casos de catástrofes naturales ni bastantes voluntarios para conducir ambulancias o atender a los ancianos.

"Tenemos que decirle a las personas sin rodeos que sin servicio militar no hay prestación social. Y con la abolición del servicio militar obligatorio nos faltarán manos que ayuden", destacó la ministra de Interior, la democristiana Johanna Mikl-Leitner.

Los socialdemócratas se han referido al servicio militar como "ineficaz", por el nuevo tipo de amenazas del siglo XXI, y un "robo de tiempo a los jóvenes", al tiempo que han garantizado una prestación social voluntaria y remunerada para jóvenes de ambos sexos.

Las últimas encuestas mostraban que los austríacos se inclinan por dejar todo como está: entre el 48 y el 52 % votaría por el actual sistema frente a un 41 % que prefiere un Ejército profesional.

Pese a la importancia del asunto, el interés popular es bastante limitado y los expertos no esperan que acuda a votar más del 30 % de los de ciudadanos con derecho a voto.

Los socialdemócratas confían en que los más jóvenes (en Austria el voto es a partir de los 16 años) se movilicen y den un vuelco a las encuestas.

"Todos a partir de los 16 años están llamados a tomar parte de la consulta", subrayó el ministro de Asuntos Sociales, el socialdemócrata Rudolf Hundstorfer.

Perder esta consulta sería una revés para los socialdemócratas a pocos meses de las elecciones generales de septiembre y cuando están de forma clara por delante de los conservadores.