Los republicanos de la Cámara de Representantes de EE.UU. sopesan un aumento a corto plazo del techo de la deuda nacional, mientras negocian con los demócratas cómo reducir el gasto público, dijo hoy el legislador republicano Paul Ryan.

"Estamos discutiendo la posibilidad de una extensión a corto plazo del límite de la deuda, para que tengamos mejor probabilidad de que el Senado y la Casa Blanca inicien discusiones en marzo", explicó Ryan a los periodistas en el encuentro anual de tres días de legisladores republicanos en Williamsburg (Virginia).

El también excandidato a la vicepresidencia de EE.UU. en 2012 dijo que las discusiones de su bancada incluyen la búsqueda de fórmulas para que los demócratas acepten efectuar recortes al gasto público.

Entre febrero y marzo próximos, el Congreso tendrá ante sí sendas pugnas políticas en torno al alza del techo de la deuda actual de 16,4 billones de dólares, los recortes al gasto público para reducir el déficit, y la aprobación de fondos para financiar las operaciones de la burocracia federal.

"Nuestra meta es asegurarnos de que los miembros del Congreso entiendan todos los plazos que se avecinan, y de las consecuencias de esos plazos, para que podamos tomar decisiones en base a mejor información sobre cómo proceder", explicó Ryan, uno de los principales líderes republicanos en asuntos presupuestarios.

La ley federal exige que el Congreso autorice que el Gobierno de EE.UU. aumente su empréstito para financiar los programas ya aprobados por el Legislativo.

Los republicanos insisten en supeditar el aumento del techo de la deuda nacional a recortes masivos en el gasto público, una idea que ha sido rechazada constantemente por la Casa Blanca.

En ese sentido, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, reiteró hoy la advertencia del presidente Barack Obama de que "no hay formas de mitigar las espantosas consecuencias económicas de caer en mora".

"El escoger entre pagar a los beneficiarios del Seguro Social o a las tropas de combate en Afganistán, o a los veteranos que dependen de la Administración de Veteranos para sus beneficios, o los tenedores de bonos. Todas esas opciones (implican) el asunto de una mora", subrayó Carney.

"El hecho es que una mora no es una opción aceptable acá. El Congreso simplemente tiene que hacer su trabajo y pagar las facturas que ya asumieron, y cumplir con las obligaciones que ya han asumido", continuó.

Una vez que el Congreso resuelva el asunto del techo de la deuda, entonces se podrá dialogar sobre cómo reducir el déficit "de forma equilibrada", cómo controlar los gastos de salud y reformar el código tributario, manifestó Carney.